Perfil Mexiquense

Paquete Anticorrupción

Antes de finalizar el período de sesiones en la Cámara de Senadores, en abril pasado, priistas encabezados por Emilio Gamboa Patrón ofrecieron una conferencia de Prensa en la que el coordinador del PRI se vio desdibujado después de su exposición respecto a las leyes secundarias del Sistema Nacional Anticorrupción.

Dejó ver claramente que su partido aceptaría discutir el tema, siempre y cuando los senadores del PRD capitaneados por Miguel Barbosa, estuvieran de acuerdo en admitir que el mismo se replanteara de otra manera o a modo, para que no afectara a tantos y tantos políticos que deben estar muy incómodos por tal asunto.

Se notaba que querían llevar la discusión hasta mucho después de que finalizara el período de sesiones. Tal vez más allá de las votaciones del domingo antepasado. Una reportera preguntó a qué le tenía miedo y Gamboa contestó, más o menos: "a nada. Nosotros no le tenemos miedo a nada. Tal vez a los senadores..." Se vio titubeante y sin un argumento sólido.

El día 5 de junio, los mexicanos que acudieron a las urnas a emitir su voto a favor de los candidatos de su preferencia dieron una lección inolvidable, al desechar las propuestas del partido en el poder y votar por otros, en un gesto de mal humor y de repudio a la manera de hacer política a raíz de que el PRI regresó a Los Pinos, más cínico que nunca.

Con ese gesto, los mexicanos dijeron que están hasta el tuétano de los actos de corrupción de todos los partidos y de todos los políticos (salvo muy honrosas excepciones), quienes ya no se ponen un tope para llevarse lo que pueden, sencillamente porque no existen topes. Estos quedaron rebasados desde que se volvieron cínicos, desvergonzados, insolentes y más desaseados que nunca.

Sólo faltó decir a los expositores, que no estaban dispuestos y no estarían jamás, a hacerse el harakiri. Sin embargo, lo ocurrido el domingo antepasado debe haberlos obligado a replantear su presencia en el país, con miras a las elecciones de 2018. Sus propias predicciones quedaron hechas añicos y esta situación no los hace ver como posibles triunfadores.

Todo lo contrario. Los mexicanos también notaron que con su voto impidieron que en muchos estados, el PRI renovara sus ansias. Se dieron cuenta de que pueden cambiar la situación e impedir que los amantes de lo ajeno lleguen a los cargos sólo para saquearlos. Se dieron cuenta de que con su voto pueden frenar la llegada de indeseables. Obviamente, también están conscientes de que no podrán con las trampas.

En la misma cámara se acaba de iniciar la discusión de las leyes anticorrupción, pero como dice Barbosa, "se buscará aprobar una versión achicada".