Perfil Mexiquense

México frustrado

Entre los mexicanos se ha producido un desencanto y una frustración causados por el giro que han tomado las cosas desde hace algunos años y que las autoridades se niegan a detener, debido a que, hoy por hoy, se pretende el poder porque es la manera más cómoda de cultivar una inmensa riqueza sin exponer absolutamente nada, sin el riesgo de la inversión ni del pellejo.

Pero por otro lado, se pretende la riqueza, obtenida como sea, porque esta es capaz de generar poder político. Los mexicanos sentimos frustración y desencanto, porque hemos sido testigos del triunfo de los salvajes sobre la razón y la ley. Porque nos hemos dado cuenta de que puede más el poder del dinero y las alianzas entre quienes lo tienen y la actividad política.

Hace algunos años, creíamos que los narcos iban a quedar en eso: en delincuentes capaces de amasar fortunas impresionantes de la noche a la mañana, siempre al margen de la ley. Nadie podía imaginar que, protegidos por la autoridad, un día la iba a rebasar y a tomar su lugar. Antes eran obedientes y hasta sumisos con los que mandan. Ahora se convierten poco a poco en sus amos o en sus cómplices. Si no quieren que las cosas cambien definitivamente y para mal hasta de los mismos gobernantes, llegó la hora de planear la mejor estrategia y ponerla en práctica hasta sus últimas consecuencias.

Después de lo ocurrido el fin de semana pasada en Jalisco, ¿quién no cree que los mafiosos puedan hacer lo que les venga en gana a la hora que les venga en gana y donde les venga en gana? No es cierto que en esa entidad se desactivó el código rojo, como asegura el fiscal Luis Carlos Nájera. Muchos creemos que simplemente están en espera de cualquier desequilibrio, para volver a mostrar el inmenso poderío que les han permitido acumular.

Hay muchos lugares en la provincia, y la autoridad lo sabe perfectamente, en donde los delincuentes se han erigido en mandatarios, por encima de los ayuntamientos y se atreven a duplicar algunos servicios de justicia, principalmente, que operan mejor que los oficiales. Sin importar lo que tengan que desembolsar, que no es mucho, Los lugareños acuden a demandarles el cobro de una deuda y otras necesidades y la solución es casi inmediata. ¿Quién se atreve a impedirlo?

La autoridad no se atreve a hacer absolutamente nada, porque es incompetente debido a su complicidad o a su miedo. Consta a muchos que están rendidas ante los delincuentes en algunos casos. En otros, los criminales se han adueñado de miles de espacios de poder y ahora están en busca de más, que sin duda obtendrán en las elecciones del 7 de junio. Por esto es necesaria una estrategia que cumpla cabalmente con lo que los mexicanos quieren. Hoy no existe ninguna.