Perfil Mexiquense

Otra Fuga Del Chapo

¿Cuántas pifias más se necesitan para que nuestro gobierno reaccione al fin y se concientice de que es el peor en la historia de México y esta concientización provoque finalmente que ponga los pies en la tierra, trate de hacer su trabajo con eficacia, castigue -como debe ser- a los pésimos funcionarios, a los que han contribuido con creces a hacer pedazos a este país y si no puede, para que lo admita y realice un acto de veras patriótico: dimita?

Desde el sábado, la noticia más importante, que dará aún mucho de qué hablar, principalmente para criticar al gobierno y para pedir cabezas de ineptos, es la fuga de "El Chapo", quien ahora ha despertado en muchos mexicanos, admiración que quiere convertir en héroe al delincuente más buscado. No es para menos. Entre los políticos sencillamente no hay a quién elogiar. Más bien sobran los que se ofrecen como un excelente blanco para la burla y el desprecio.

Se ha dicho, a manera de justificación, que por lo menos quien se fugó es un individuo que no se dedica a la renta de piso, a la violación de mujeres, al robo de autos, al despojo de antros para que su gente los opere y en suma, a ningún otro negocio que no sea el narcotráfico. Se ha dicho, inclusive, que después de la fuga anterior, combatió a competidores por dedicarse a los asuntos aludidos, que nada tienen que ver con las drogas.

Se ha dicho que ha resultado más inteligente que ningún otro ser humano y que lejos de perseguirlo, deberían ofrecerle algún cargo público, en donde -a diferencia de muchos- daría excelentes resultados. Se ha dicho, inclusive, que deberían emplearlo junto con quienes participaron en la confección del túnel de escapatoria, para que realice las reparaciones pertinentes en la línea 12 del Metro, que haría sin ruido, sin molestias a la ciudadanía y con toda seguridad, a un costo menor.

Se han pedido cabezas y si en diciembre del año anterior, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong presentó su renuncia, que no le fue aceptada, ahora tendrá otra oportunidad, si es que es cierto que quiere irse del gabinete. La verdad es que ahora ha dicho que no renunciará y que lo que ocurrió en un penal de alta seguridad es una oportunidad para dar la cara.

Se ha dicho también, que no es la cabeza del secretario de Gobernación la que debe caer y que quien debería ser investigado de manera exhaustiva es el ex presidente Salinas, con quien, también se asegura, el capo tuvo nexos. Sin embargo, lo único que se alcanza a vislumbrar, hasta ahora, es que el sistema penitenciario está podrido y nauseabundo y que, ciertamente, algún político poderoso está detrás de la fuga. Que de saberse quién es, permanecerá en el anonimato, según la costumbre.