Perfil Mexiquense

Falta de cultura

Cuando la cultura escasea se nota inmediatamente, y más cuando los incultos se dedican al ejercicio de la política. Nadie podría dudarlo, porque a estas alturas, todo mundo habla de lo mal que está el país por falta de ilustración en nuestros gobernantes. Desde luego, el fenómeno es más frecuente en la provincia, en donde muchos políticos que logran alcanzar niveles destacados, ni siquiera saben leer.

No es el caso del alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, un futbolista brillante en ese deporte, pero carente de la más elemental educación, a quien nadie ha podido ayudar por más que hasta lo hicieron escribir una columna deportiva en un diario de circulación nacional –que muy poca gente leía–, con el evidente propósito de que captara lectores por su destreza en el futbol. Sin embargo, la tirada resultó mala.

Apareció en la pantalla chica, en una telenovela, e igualmente fue criticado por algunos peritos en el arte de la actuación. La intención era explotar su popularidad, como ocurre siempre en nuestro país, en donde hace muchos años quisieron convertir en actor al Pajarito Moreno, boxeador, quien se encargó de acabar de freír una película de por sí churro.

También resultó una pifia haber sido contratado por el PSD, para que contendiera como candidato a alcalde por Cuernavaca, igualmente con la idea de que, de ganar, serían los contratantes quienes en realidad manejarían el ayuntamiento. No resultó así, pues el deportista se la creyó y de inmediato se olvidó de los malos negociantes.

A un año, su desempeño ha sido pésimo y los mismos ciudadanos que lo llevaron a la alcaldía están arrepentidos, por la cantidad de errores exhibidos a la hora de tomar decisiones. En este espacio comentamos que los habitantes de Cuernavaca no se quieren a ellos mismos, porque siempre eligen al peor.

Su escasa cultura lo hizo desdeñar un laudo laboral a favor de cinco ex trabajadores y no liquidarlos, porque para eso es el mandamás de Cuernavaca. Algo así se antoja que pasa por su cabeza. Dijo un colaborador suyo que lo que pretenden es desestabilizar el ayuntamiento. Muy cierto. Lo que no ha advertido es que es el propio munícipe quien parece tener esa pretensión.

Se dice que sus abogados lograron una buena negociación para pagar a los trabajadores en abonos. Otros manifiestan que le perdonaron la vida unos días, por las fiestas decembrinas. El año entrante, será otra cosa.