Perfil Mexiquense

Complacientes con El Imperio

Cinco días de intensos debates en la Cámara de Senadores, no fueron suficientes para que los legisladores del PRI, PAN y Verde Ecologista encontraran argumentos suficientes y contundentes para demostrar al pueblo de México que la reforma energética y de las leyes secundarias son realmente necesarias para que los mexicanos alcancen mejores condiciones de vida.

No fueron tantos los oradores de esos partidos que subieron a la tribuna a exponer sus razonamientos, como sí los perredistas que hicieron intentos denodados por convencer de las inconveniencias de la aprobación, porque los primeros se sabían en mayoría y les bastaba decir que las reformas son necesarias para alcanzar mejores niveles de vida.

Cualquiera pudo haber traducido el lenguaje de los legisladores priistas, panistas y verdes, y obtener la conclusión de que tenían consigna de votar en ese tenor. Con algo de imaginación, cualquiera puede pensar que el mandato vino directamente de Estados Unidos, como siempre que se trata de estos temas.

Algunos oradores perredistas manifestaron que el vecino país ha insistido reiteradamente en la necesidad de la reforma energética, pero curiosamente en la de otro país, no en la del suyo y en México, lo sabemos de sobra, existe entre nuestros mandatarios un prurito aún insatisfecho por servirles de manera incondicional.

Algunas intervenciones, principalmente de priistas y de panistas pretendieron ser audaces y regañonas, pero sólo quedaron en la intención. No lograron ir más allá. No lograron convencer a nadie de que no existe un ordenamiento ineludible, de servir al imperio que continúa, incansable como históricamente lo ha hecho, imponiendo sus designios en nuestro pueblo.

Los perredistas, por su parte, insistieron todo el tiempo en los riesgos que conllevaba la aprobación de la reforma, como la pérdida de miles de empleos en Pemex y en la Comisión Federal de Electricidad, así como el desmantelamiento y transformación de ambas paraestatales, al convertirse en las "empresas productivas" que serán de ahora en adelante.

Se habló de que durante mucho tiempo, quienes ahora aprobaron las reformas han argumentado que Pemex y CFE no son rentables. Sin embargo, algunos perredistas demostraron con números, desde la tribuna, las ganancias obtenidas durante los últimos años; lo que las coloca entre las más rentables del mundo. Pero lo que ocurrió es lo que conviene al país más poderoso del planeta, del que somos complacientes y dadivosos vecinos.

Desgraciadamente, el pueblo de México se asoma muy poco a presenciar estos debates, aun cuando ya es posible a través de la televisión. Por lo tanto, se entera muy tarde de lo que hacen sus representantes en el Congreso.