Perfil Mexiquense

Caído del cielo

En abril de 2013, Javier Saldaña Almazán ocupó la rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero como candidato único y se dijo en esa época que logró unificar criterios debido a su origen humilde y a su sencillez, atributos proveídos por la decisión familiar de que ayudara a su padre a cultivar el campo, durante su infancia.

Él mismo ha insistido ante periodistas, en que es muy humilde. Que las labores del campo le enseñaron a valorar las condiciones de pobreza en que viven los campesinos del estado y el sacrificio del gobierno para rescatar a la gente de su abandono.

Sin duda, esto es fácil constatarlo en una entidad señalada como una de las más pobres y atrasadas del país. Sobre todo cuando habla de sacrificio gubernamental, que tristemente, los guerrerenses jamás han conocido.

Su carrera profesional se ha circunscrito a la docencia y desde abril del año anterior, una vez que se hizo cargo de la rectoría, no ha dejado pasar un día sin que se promocione. Los guerrerenses han elucubrado al respecto, porque el rector Saldaña jamás ha confesado qué quiere. Sin embargo ha destinado muchos recursos en su imagen. Algunos me decían: "quiere ser senador".

Aunque insiste en su origen humilde, se antoja un tema que ya debió dejar de lado, puesto que en estos días no le es posible disponer de esa apariencia, cuando, de acuerdo a como me informaron, se ha hecho dueño de cuadras de caballos finos y de otras propiedades inmuebles en diferentes lugares del estado, además de disponer de fondos destinados a la creación de escuelas para fines muy diferentes.

Inclusive, el Congreso local ha hecho pública la intención de someterlo a una rigurosa auditoría para deslindar de dónde provienen los recursos que utiliza para promocionarse personalmente. El rector contestó que lo que promociona son las actividades de la Universidad. Sin embargo, todo el pueblo de Guerrero es testigo de que utiliza recursos para mejorar su imagen, desde que llegó a la rectoría.

Hace unos días, a raíz de los acontecimientos de Iguala a finales de septiembre, apareció al fin su oportunidad como caída del cielo: el ex secretario de la Universidad, Rogelio Ortega Martínez, fue nombrado gobernador sustituto y más que dedicado a solucionar los mil y un problemas que aquejan a la entidad, parece más preocupado en convertir a su ex jefe en el próximo gobernador, de cara a las elecciones de 2015.

Muchos aseguran que Saldaña ha manifestado que ya le toca a la Universidad, en referencia al gobierno. Se sabe que al interior de la escuela se percibe un ambiente de campaña y que conformó una red universitaria para promover su imagen. Tal vez quiere emular a Nerón y tocar el violín mientras Guerrero arde.