Perfil Mexiquense

Caro, otra vez noticia

Por las mismas razones que ocurren siempre en este país, Rafael Caro Quintero, sentenciado a casi 200 años de prisión por la comisión de diversos delitos relacionados con el narcotráfico, fue puesto en libertad en agosto pasado. Su caso ha cobrado nuevamente relevancia, al grado de que autoridades de Estados Unidos ofrecen una recompensa de cinco millones de dólares a quien aporte datos que lleven a su recaptura.

Cuando fue liberado se dijo que se encontraron fallas procesales; es decir, lo mismo que se dice cuando un pez muy gordo es encerrado y poco después recobra su libertad. Se dijo también que la Suprema Corte investigaría a los funcionarios judiciales que encontraron esas fallas y que otorgaron un amparo gracias al cual, el fundador del cártel de Guadalajara obtuvo la libertad.

Hasta hoy no se sabe del avance de las investigaciones, pero debo recordar que hace poco más de 20 años, un servidor supo de una oferta del Capo y de su compinche, Ernesto Fonseca Carrillo, de 13 muy tentadores millones de dólares para quien lograra cambiarlos de cárcel, del Distrito Federal a Guadalajara. Se especuló que, de lograr el cambio, ambos concebirían un plan para fugarse, si no es que ya lo habían concebido.

Uno de los abogados de los dos narcotraficantes, de aspecto siniestro redujo la oferta en varios millones y poco después se supo que había muerto, seguramente ajusticiado por ese hecho y ya no volvió a hablarse del asunto, que fue tratado de manera bastante discreta. Se habló solamente de que el jefe del cártel de Guadalajara no había descansado en su búsqueda de un resquicio legal que le permitiera salir del penal y por lo que ahora sabemos, lo encontró finalmente.

Con estos antecedentes, es imposible pensar que el capo haya dejado de buscar autoridades y de ofrecer cantidades atractivas para que le encontraran esas irregularidades en el proceso. Los que intervinieron soslayaron una cantidad impresionantes de delitos, razón por la cual, la Suprema Corte debería investigarlos, pero en serio, no de palabra.

De todas las acusaciones sólo quedó en pie que Caro Quintero es responsable en la comisión del delito contra la salud, en las modalidades de siembra, cultivo y cosecha de marihuana, y posesión del mismo estupefaciente con la finalidad de tráfico, cometidos en 1984 en la comunidad agrícola denominada "El Búfalo" y en los campos que la integraban.

En otros procesos se decretó el sobreseimiento de diversas causas penales y de distintos delitos, que tienen que ver con homicidios, siembra de estupefacientes, trasiego de los mismos, uso de armas prohibidas y muchos más. Pero otra vez somos testigos de que en nuestro México lindo y querido todo se puede.