Perfil Mexiquense

Autoridades en silencio

Anteayer por la tarde acudieron al Senado de la República, acompañados de sus abogados, los padres de los normalistas desparecidos hace ya 70 días en Iguala, Guerrero, y reclamaron a los legisladores la insensibilidad mostrada durante este tiempo ante la tragedia.

Los llamaron hipócritas y además les presentaron un pliego de cinco peticiones, entre las cuales resaltan la desaparición de poderes y la cancelación de las elecciones el próximo año en la entidad.

El defensor de sus derechos, Vidulfo Rosales leyó el pliego de peticiones y argumentó que muchos municipios están infiltrados por el crimen organizado y la información que yo tengo dice que son por ahí de 70 por ciento.

Mientras tanto, algunas instancias del gobierno de México parecen apostarle a que pase el tiempo y se produzca el olvido de manera paulatina y necesaria, sin reparar en que la desaparición de un hijo es lo único que no olvida un padre amoroso. Es el único dolor que no desaparece jamás y que, ante la cercanía de la muerte, se implora porque ésta se acelere para de esa manera dejar de sentir la urgencia de recuperarlo.

Mucha gente se pregunta: ¿Qué ocurre con la investigación derivada de la detención dizque en una casucha de Iztapalapa, de la pareja infernal que cogobernó en Iguala? ¿Qué han revelado y por qué el ex edil José Luis Abarca está en una cárcel y su esposa arraigada? ¿Qué nombres han dado a conocer de los políticos que coadyuvaron para soltarles la ciudad, cuna de la bandera nacional y de aquellos con quienes tejieron una red de complicidades?

¿Quiénes los sostuvieron a sabiendas de sus ligas con un peligroso grupo de delincuentes, capaz de asesinar a sangre fría, sin miramientos, a quienes se atraviesen en su camino y con la saña más escalofriante?

¿Por qué la autoridad no revela nada de esa investigación y solo se limita a decir que ya ha logrado la captura de un sinnúmero de personas inmiscuidas en el caso, que forzosamente también deben haber aportado datos valiosos para meter a la cárcel a muchos políticos que, además de llevarse lo que pueden gracias al puesto que ostentan y ostentaron, deben engrosar o engrosaron el caudal de su fortuna con lo que puede aportarles su cercanía con el crimen organizado?

¿Por qué la PGR no da a conocer esos informes que ya debe tener consigo? Todo su silencio, con datos declarados menos que a medias, hace pensar que tal vez ya determinó proteger a algunos. Mientras tanto, algo necesario es que debería permitir el acceso a la prensa a interrogar al matrimonio y a los detenidos a lo largo de estos 70 días (o menos, por la tardanza de la institución en comenzar la indagatoria). ¿Por qué también se cierran las puertas a los comunicadores?