Puras charadas...

Se están agarrando cariño pero compréndalo, tuvo un lapsus

Y llegó la visita tan esperada, pero con la misma se fue. Resulta que era de suma importancia que el Presidente Enrique Peña Nieto pisara tierra tamaulipeca sobre todo después de los embates que recibieron al menos 33 municipios por el fenómeno meteorológico y a sabiendas que se ha realizado una evaluación de daños, para lo cual se requiere que la federación le meta el hombro pero con voluntad al gobierno local.

Pero resulta que recibimos a un mandamás flaco con más canas, no sabemos si achacárselas a los entripados que le han hecho pasar por sus reformas que no les han caído nada bien a muchos sectores, pero con una variante en su actitud al menos con el gobernador Egidio Torre Cantú, a quien lo vimos saludarle con mayor simpatía, menos frío en el trato que se había observado en anteriores encuentros de ambos mandatarios, digamos que se están agarrando afecto pero no el suficiente cariño como para mostrarse cabal en su muestra de apoyo a los damnificados tanto del campo como de la ciudad, y dar cifras concretas sobre los recursos que enviarán.

Un discurso muy alentador, mucha filosofía pero poco dato duro, puras ponencias lógicas: que van agilizar el proceso para que llegue el apoyo, que combatirán el burocratismo en los trámites y que vigilarán abusos en los precios de productos. ¿Qué no es esto precisamente lo que esperamos como mínimo de un gobierno? Acabar con esas malas prácticas, es decir, que para evitar viejos vicios en los trámites de este tipo, tiene que venir el mandatario al lugar de la contingencia y dar la instrucción desde acá para que se haga con prontitud el trámite para apoyar a las familias afectadas por los desastres naturales. El asunto es que nunca se escucharon las cifras con muchos ceros en apoyo para resarcir los deterioros provocados por “Ingrid” que querían muchos tamaulipecos y que las autoridades locales hasta cruzaban dedos para tener más de donde manotear, pero ni así se logró.

Apuntes sobre el suceso: La notoria asistencia de la alcaldesa panista Leticia Salazar Vázquez que aprovechó el que la abordara la prensa para precisar que no firmará el acta de entrega-recepción hasta que no queden claras las cuentas en el ayuntamiento de Matamoros y conocer el monto exacto de deuda pública. La ausencia de la nueva directiva del PRI estatal, Amelia Vitales Rodríguez, quien me dicen explicó que no fueron convocados los partidos políticos por la cual respetó la no invitación al acto. Lo efusivo que se mostró el visitante con el matamorense Baltazar Hinojosa Ochoa, escena que le provocó un retortijón a uno que otro. Cuando Homero García de la Llata, líder de ganadores le levantó el ánimo a Enrique Martínez y Martínez quien tomó oxigeno por que su jefe lo traía frío. Y qué tal cuando tuvo un “lapsus” el visitante y en su discurso cambió de ubicación el Océano Pacífico por el Atlántico y viceversa.

En otros asuntos, que hay nuevo presidente del Congreso, fue el Gobierno del Estado quien se adelantó y oficializó a Ramiro Ramos Salinas como presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso del Estado, resulta que en el comunicado de prensa número 0980 publicado ayer, donde mencionan a los asistentes más destacados en la visita de Peña Nieto, precisamente colocaron con este cargo al diputado, que si bien casi es un hecho, pero no hay que ser tan descarados, esperen los tiempos que marca el protocolo legislativo. Se me hace que el redactor de ese comunicado también tuvo un “lapsus” ya ve que está de moda.

El Chivatazo: Dicen que Salvador Treviño Salinas “Chavalín” podría ir a la Comapa de Victoria después de que no fue nombrado director del DIF como se esperaba, sin embargo quien sabe si su parentesco lo permita, el hecho es que me aseguran que de que hay cambio lo hay, así que vaya preparando las maletas José Luis Mata Blanco o se agarre firmemente a la silla. No le digo, Puras Charadas.