Puras charadas...

Rencoroso y Rey “Mirdas” compitiendo por frontera

Se cumple el pronóstico, en la zona norte está la competencia cerrada y la batalla centrada por el 2015, y los competidores lo saben muy bien, conocen que no solo se disputan un territorio por el presente periodo electoral, saben muy bien que estos distritos suman la mayor cantidad de electores suficientes como para definir un 2016.

Si a lo anterior colocamos peculiaridades, por ejemplo en Reynosa,  donde la pelea cara a cara entre Luebbert y Cabeza de Vaca, en lugar de ayudar a sus respectivos candidatos les complica el terreno, al momento en que la operación política pareciera que se desboca por el temperamento, la experiencia y capital en todos los sentidos de ambos.

En Matamoros ni se diga, un muy rencoroso Biasi haciendo mancuerna y dicen que hasta familia con el muy perverso patriarca Salazar, a quien le llaman el Rey “Mirdas”, porque todo lo que toca lo convierte en… digamos,  excremento; esta peculiar mancuerna contra un Baltazar crecido y muy cobijado políticamente a nivel nacional, pero con especial interés en la tierra matamorense, ponen las cosas muy densas, urge que le bajen dos rayitas y controlen a sus seguidores o fanáticos, que ya hasta violencia están utilizando en las jornadas de impacto faltando al respeto a la ciudadanía en general.

En Nuevo Laredo, una lucha cuerpo a cuerpo, dos jóvenes, el alcalde albiazul con la morada Abdala, donde se juegan herencia política de sus padres, traen actitud ganadora, pero el poder económico ahí es un factor muy pero muy relevante; ya veremos si dinero mata verbo y carita. ¿Qué si hay operación política? Sí la hay, pero a veces parece parque de aventuras, por tanto juego infantil.

El Chivatazo: Ya deberían avisarle a Humberto René Salinas Treviño que no tiene que seguir fingiendo que es el titular de Seduma, del que dependía al menos públicamente ya se fue, ¿o seguirá pidiendo permiso?; y es al personaje en mención ni sus propios subordinados lo conocen o reconocen ya que es un funcionario gris, que nadie puede explicarse por qué el mandamás lo mantiene ahí. Además me dicen que el deslucido René se dedica a estar grillando a su personal con mayores cargos, porque cualquier movimiento lo hace sentir inseguro, en eso último tiene mucha razón, con tan empañada función siempre está pendiendo de un delgado hilo, como no va temer perder su simulación, perdón, su secretaría. No le digo, Puras Charadas.