Puras charadas...

Escándalo en Matamoros

Empieza la recta final, ¿quién guardaría los mejores golpes?, ¿habrá ganchos al hígado?, ¿quién corra a las esquinas? o ¿quién se recargue contra las cuerdas o de plano algunos preferirán aventar la toalla?... Todo se puede esperar en estos últimos rounds de la lucha por una curul.

Y ya empezaron, ahí tienen el caso del vocero nacional del Partido Verde, Arturo Escobar, quien se lanzó con todo contra la alcaldesa de Matamoros Leticia Salazar; le llamó un “caso escándalo”, esto en donde pareciera que la alcaldesa está generando una monarquía al momento de imponer a su papá a una diputación federal, Escobar incluso dijo que no extrañaría que fuera el primer paso para después cederle la alcaldía matamorense; por eso pidió a los votantes ser muy reflexivos con este distrito.

Y hablando precisamente de Matamoros, pues vaya que sí surgió un escándalo fuerte contra el candidato panista, y es que se filtró un documento donde lo colocan con el delito de violación, le explico: Hasta la redacción de algunos medios de comunicación llegó una ficha perteneciente a la Inspección General de Policía y Tránsito, en específico del Departamento de Criminología y Dactiloscopia con el registro 30/45 y esta ficha pues es nada más ni nada menos que de Ramiro Salazar. En esta ficha policiaca marca que tenía un domicilio en Cuarta y Tlaxcala en la ciudad de Matamoros y que fue arrestado el 5 de enero de 1970; el documento también marca que es comerciante, soltero, que fue detenido a los 18 años, con lugar de nacimiento en Hualahuises, Nuevo León y que en ese entonces estaba acusado del delito de violación y puesto a disposición del Agente del Ministerio Público Investigador en turno. Imagínese, hace fórmula con el tío de Luis Alfredo Biasi, quien como recordará, enfrenta todavía un proceso penal por un supuesto fraude de 9 millones de pesos; vaya fichitas que van por Matamoros.

El Chivatazo: En el congreso, resulta que los panistas se levantan de la discusión que tiene que ver con las reformas político-electorales; y es que según sabemos de buena fuente, los blanquiazules no estaban de acuerdo, no con el tema, ni con lo decidido, sino que insistían en poner de pretexto que el pastor del Congreso se había adelantado en declaraciones sobre este tema asumiendo discusiones y resoluciones de la comisión en la que ellos están integrados; pero me dicen que la verdadera pelea es por más y mejores bonos... ¿bonos de qué y de qué cantidad? Pues hay que preguntarles... ¿Qué no se supone que un legislador está para defender y representar al pueblo. No le digo, Puras Charadas.