Al pie de la Letra

Si es legal no es grafiti

Al final no habrá más que ratas y grafiti, dice Sniper a Lex mientras recorren los túneles del metro de Nápoles. “El Francotirador Paciente” es una historia donde Pérez-Reverte explora el mundo del grafiti.No puedo más que calificarla de apasionante novela.

Pero ya en la vida real el motivo, el mensaje y el arte detrás de la pinta de cada escritor pierde bastante gracia, especialmente si amanece pintado un helicóptero, un avión o las patrullas del corralón, así me topé con este mundo.

Siendo Secretario de Gobierno, no hace mucha gracia que amanezca bombardeado el helicóptero que horas después cubriría una carrera con miles de personas, o que tengan pintas las patrullas que se reparan en un taller o un avión de carga, olvidemos ya el transporte público, bardas o anuncios panorámicos.

Buscando a los responsables, me enteré que en efecto, estas “intervenciones” obedecen a retos, mayor dificultad, mayor riesgo, un más grande desafío. Esta adrenalina motiva muchas de esas pintas en lugares increíbles, otros marcan territorios o invaden los ajenos. En otros casos se trata de arte.

Mensaje y técnica se combinan para que algunos muros sean lienzos de verdaderos maestros del aerosol.Cuando rayaron el helicóptero y subieron las fotos como trofeos en el Facebook, no pensaron que sus rostros difuminados y sus nombres en clave no era suficiente anonimato para que la policía no diera con ellos.

El reto y la adrenalina suenan a broma hasta que los padres deben pagar los gastos para reparar lo dañado.Poco servirá esa emoción cuando alguno caiga de una importante altura y se mate, poco o nada quedará de esas efímeras obras de arte.

Es indiscutible la necesidad del ser humano, o de algunos al menos, de rayar paredes. Desde hace siglos hay mamuts en las cavernas, petroglifos en las lomas y murales en los edificios de la antigüedad, también es incuestionable que hay grafiti artístico.

Pero hoy hacerlo es un delito, todas las acciones de pinta con aerosol o marcadores en un lugar no autorizado están fuera de la ley, como dice Sniper “Si es legal no es grafiti”, entonces acabar con el grafiti es necesario.

Que el arte se haga donde lo autoricen y no será grafiti, que los jóvenes que quieran expresarse lo hagan bajo reglas y que no sea fuera de la ley y no será grafiti. Si hacer grafiti implica romper la ley, arriesgar la vida, dañar al prójimo, que no haya grafiti.