Al pie de la Letra

… el dinosaurio todavía estaba allí

Los últimos días se han caracterizado por un intenso bombardeo de análisis sobre el resultado de las elecciones del pasado domingo 05 de junio. Quién ganó y quién perdió por supuesto. Hay quien dice saber el porqué de cada triunfo o derrota. Que si fue el candidato, que si fue el voto de castigo, que si es el gobierno, que si fueron los americanos, que “el peje” viene fuerte, que si la gente estácontenta o harta, o que si la gente no tiene memoria y por eso votaron por tal o cual.

Me sentiría mal si no hiciera yo también mi propio análisis y se los compartiera. No dudo que en pequeña o grande medida los triunfos y derrotas en diversos estados se deban a la combinación de varios de los factores que se han señalado. Pero puedo asegurar que en aquellos estados en donde mi partido, el PRI, no ganó la gubernatura, y especialmente aquellos donde gobernaba, la selección del candidato se hizo sin consultar a la militancia. Esta elección fue sin duda el fin de las llamadas candidaturas de unidad.

Puedo también asegurar que existe una fórmula bajo la cual el PRI no puede perder, y es mediante la selección de sus candidatos en una consulta a la militancia, lo que coloquialmente se conoce como elección abierta.

Si los candidatos del PRI en los estados donde no se ganó hubieran sido seleccionados mediante este método, el resultado hubiera sido otro. Tal vez hubiera ganado el candidato postulado, y sin duda hubiera sido necesaria una operación política de grandes dimensiones para sanar las heridas que produce un proceso de esta naturaleza, pero el resultado hubiera sido otro sin duda.

Al conocer el resultado en estados vecinos de inmediato algunos quisieron ver una especie de premonición. Pero el resultado electoral estálejos de ser una tanda, en la que a uno o a otro les toca.

El resultado de la elección de 2017 será un triunfo para el PRI si escogemos a nuestros candidatos mediante una consulta a la militancia. Que los priistas podamos acudir a las urnas a escoger quienes serán nuestros candidatos, ese es el método que garantiza un triunfo. Que los que aspiran se midan, y que cada quien tenga los espacios políticos que en realidad represente. Que el chantaje no sea la forma de tener un candidato de unidad, que el ciudadano reconozca abiertamente a quien simula y traiciona.

Hubo quien al irse a la cama ese domingo soñó que en 2017 ganaban la elección a gobernador en Coahuila. Por cierto siguen en su sueño.

Augusto Monterroso fue autor de microrelatos. Estos brevísimos textos se caracterizan por dejar miles de interpretaciones posibles. El dinosaurio dice: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. FIN”, y tiene un número infinito de interpretaciones de acuerdo a su autor.

Pues aquí les va una más.

Si el candidato del PRI a la gubernatura de Coahuila en 2017 es seleccionado con una elección abierta a todos los militantes, cuando los que hoy sueñan despierten, el dinosaurio todavía estará allí.