Al pie de la Letra

El Tribunal de Dios

Cullen Murphy nos regala un espléndido relato sobre la inquisición y el mundo moderno. Me encontré con un texto redactado cuidadosamente línea a línea. Con una fluidez que invita a seguir la lectura sin parar.

También es cierto que lo siniestro y fascinante del relato mantiene la atención sobre lo que el hombre, y no solo la iglesia católica, han hecho para imponer su verdad absoluta y como el impulso inquisidor goza hoy de cabal salud. 

Escudriñando los archivos nos presenta el autor los rastros de papel de la inquisición medieval, de la española, la romana, para llegar a una inquisición global y a una secular. Remata el relato con la inquisición y nuestro mundo actual de la mano con sucesos como el de la prisión de Guantánamo.

La inquisición goza de muy mala fama e incluso algunos personajes que la encabezaron son sinónimo de opresión y oscurantismo. No mal ganada esta fama si vemos la escalofriante efectividad con la que actuaban, para muestra el exterminio de los Cátaros. 

Me apasiona la historia de las instituciones. Su desarrollo y evolución, pero sobre todo su permanencia nos muestran el paso de la humanidad por esta tierra. En esta historia encontramos los motivos que dieron lugar a su creación y descubrimos problemas que la humanidad ha querido resolver.

Es por ello importante buscar en estas historias el origen de las cosas. 

La inquisición nos dice Cullen es un éxito ya que todo mundo conoce su nombre, al menos lo suficiente para nombrarla. Si bien es famosa por las hogueras, las torturas, las brujas y los herejes, no nació para perseguir a los laicos, sino para imponer disciplina a miembros de la Iglesia. Más allá de un cambio de nombre, desde la designación de los primeros inquisidores de la depravación herética en 1231, vemos una creciente organización y perfeccionamiento, de sus leyes, sus métodos y la forma de registro.

Vino luego la Inquisición Española, la italiana, la Portuguesa y otras hasta la consolidación de la Sagrada Congregación de la Inquisición, entrelazada con la Congregación del Índice, que en la actualidad es la Congregación de la Doctrina de la Fe. Pero lo verdaderamente apasionante de estudiar la historia de las instituciones es cuando vemos una estela que se proyecta desde 1231 y la vemos en acción el día de hoy.

Como hace unos días hizo el Papa Francisco al autorizar la creación y los fondos para un tribunal, que desde una sección de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se ocupará de castigar los abusos de poder en casos de pederastia.

La institución recupera así su origen ancestral para “imponer disciplina” y castigar a quienes actuaron en contra de la ley. Con esta decisión del Papa entra de nuevo en acción el Tribunal de Dios.