Al pie de la Letra

El Saltillo de aquellos Díaz

Max O. Garza fue mi maestro de economía y definía a una moneda como tecnología de intercambio. Pero más allá de lo que “X” compra y vende la moneda trae aparejada mucha historia. En alguna época era la sal lo que servía para comerciar, la palabra salario es testigo de esta práctica. Los pueblos en Mesoamérica utilizaban semillas. Vino la moneda en metal y papel a dar un estándar al intercambio. Estas monedas sirvieron a Porfirio Díaz para indemnizar a las familias de los mineros muertos.


En un accidente en febrero de 1902 en la Carbonífera de Coahuila estuvo Díaz en Ciudad Porfirio Díaz, hoy Piedras Negras; Sabinas; Estación Monclova, hoy Frontera y Torreón, a la muerte de su concuño.


Con su peso en oro, en plata o respaldado con reservas en dólares, las monedas y billetes reflejaban épocas. El Banco de Coahuila fue banco de emisión autorizado para emitir billetes. Durante una época, cuando Villa toma Saltillo, abre en la planta baja de Palacio de Gobierno una ventanilla para revalidar billetes.


Podemos afirmar que en los billetes y monedas encontramos buena parte de los más importantes reflejos de la historia de un pueblo.
Por esto es de gran relevancia la próxima reunión del Club Numismático de Saltillo. El 21 y 22 de agosto en el Museo del Normalismo conoceremos sobre el esplendor del ocaso de Porfirio Díaz, en voz de Héctor Chapa. Conoceremos las épocas de la numismática con Roberto Tamez. Sobre las monedas revolucionarias de Pancho Villa con Carlos Amaya. Luis Gómez-Wulschner nos hablará sobre las marcas ocultas y curiosidades de las monedas mexicanas.


Termina el coloquio con la presentación del libro “Compendio Tricolor de la moneda de la Revolución Mexicana”, de Carlos Amaya y con una entretenida subasta numismática en la que habrá monedas, billetes y documentos de la época.


Sin duda la numismática nos lleva a conocer nuestra historia y nuestra época. Felicidades al Club por esta iniciativa. Nos vemos el 21 y 22 en el Museo del Normalismo.