Al pie de la Letra

Repensar las legitimidades

El mundo vive hoy serios retos entorno a la legitimidad. Por un lado, los caprichos del elector están llevando proyectos populistas al Gobierno. Sobran los ejemplos, y esta legitimación en el origen no garantiza un ejercicio auténtico del poder. El caso de Grecia es claro, un Gobierno legalizado en más elecciones no tuvo el apoyo necesario para su ejercicio.

El caso del Brexit pone de manifiesto gobiernos legitimados electoralmente que después en el propio ejercicio se dieron un tiro en el pie y debieron dimitir. En Estados Unidos se le regatea la elección a Trump y discursos como el del alcalde de Nueva York permiten vislumbrar el problema que tendrá para ejercer su cargo y cumplir a sus electores, sin mencionar aún a quienes piden la independencia de California.

México no es la excepción, y las complejidades de nuestro país se muestran a diario en los noticieros. Sin duda es difícil procesar en forma exitosa los problemas de un país tan grande y diverso. En México conviven y se mezclan tantas realidades distintas como regiones y grupos. Esto obliga a una profunda reflexión en torno a nuestras instituciones. 

Pasar por un sistema electoral no da hoy al gobernante los medios para legitimar el ejercicio del poder. La decisión del elector y su aval, ya no dura el término completo al que eligió a su gobernante. Esto es difícil hasta verlo, más complejo solucionarlo.

Hemos sido exitosos en crear un sistema electoral que da certeza en cómo se legitima el origen de un gobierno. Estamos en el momento de generar las instituciones para permitir que en su ejercicio, los gobiernos se legitimen a diario.

Referéndum, plebiscito, revocaciones de mandato, segundas vueltas, gobiernos de coalición. He ahí algunas propuestas que ya están en la mesa, hacen falta otras tantas que permitan llevar todas las diferencias de nuestro país hacia la unidad de la nación.