Al pie de la Letra

El Proceso

En 1925 fue publicada la novela “El proceso” del gran escritor checo Franz Kafka. En ella, “Josef K” resulta arrestado y el motivo de ello, a lo largo de todo el proceso, es desconocido. A partir de aquí, Kafka nos adentra en una situación de ansiedad, angustia, incertidumbre y confusión en la que Josef tiene que defenderse de algo que no conoce, por motivos tampoco claros y frente a un sistema inquisitorial en el que el derecho y la justicia son completamente lejanos.

El desenlace lleva a “K” a la perdición y la locura para encontrar en la muerte lo que paradójicamente constituye su último momento de sosiego, ante una vida completamente desequilibrada a partir de su inicio en la historia.

El “proceso” permanece vigente y no como una novela, sino como una cruda realidad a la que miles se enfrentan a diario. En los hechos, cuando se tiene la des-fortuna de estar inmerso en un juicio, la persona debe afrontar, por un lado, el desconocimiento del funcionamiento del sistema (tribunales, competencias, procesos, etc.), por el otro, el desconocimiento del lenguaje técnico (imputado, eximentes, latinazgos, etc.,) así como las prácticas no escritas -pero por todos conocidas- para la favorable terminación de un asunto.

Ello revela que nuestro sistema jurídico no es un sistema al que pueda acceder cualquier individuo, sino que puede asemejarse a una continua repetición kafkiana de incertidumbre.

Este 18 junio termina el periodo que se dio para instrumentar el nuevo Sistema Penal Acusatorio, a partir de esta fecha en México no habrá más juicios como el que relata Kafka, sino juicios orales.

Dentro de las ventajas de esta nueva instrumentación se encuentran: la presunción de inocencia como máximo principio; mayor protección de los derechos humanos; existencia de un Juez de Control para verificar la legalidad; uso excepcional de la prisión preventiva; presencia permanente de las víctimas; la confesión como una más de las pruebas y no como “la reina” y; el pronto desarrollo y conclusión de los juicios.

Como toda reforma, ésta es perfectible pero lo cierto es que desde cualquier punto de vista se trata de una reforma de avanzada en la que el ser humano es el engranaje central.Los retos a afrontar aún son muchos.

En la Cámara de Diputados, discutimos importantes reformas que contribuyan a hacer más fácilsu implementación. Por ejemplo, en materia de combate a la corrupción, en la creación de un nuevo sistema de justicia para adolescentes y una revisión integral a los centros de readaptación social para acercar la justicia a todos y hacer que el temor de un proceso al estilo de Kafka sea sustituido por un proceso transparente, rápido, protector de los derechos humanos y consecuente con la necesidad de justicia que tanto requiere nuestro país.