Al pie de la Letra

Niños Terroristas

Uno de los grandes aciertos del reporte sobre desradicalización de la infancia, rendido ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, es dar en el clavo del origen del terrorismo.

No se trata de una amenaza externa como a primera vista pudiera parecer. Se trata de ciudadanos europeos yendo a medio oriente a recibir entrenamiento para cometer actos de terrorismo. El enemigo está en casa.

Los atentados en Francia y Bélgica, y todos los demás han sido perpetrados por terroristas con pasaporte europeo. En algún momento fueron adiestrados como combatientes extranjeros por el Estado Islámico. El reporte concluye sugiriendo acciones para que los jóvenes sean víctimas de un proceso de radicalización que encuentra en la pobreza, la falta de oportunidades y la discriminación de los hijos de inmigrantes, un caldo de cultivo idóneo para reclutar y preparar terroristas.

Sugiere dar a estos jóvenes y niños oportunidades y un espacio de pertenencia que les permita un desarrollo.

La Europa próspera y desarrollada será víctima de ataques mientras en su territorio la pobreza cultive habitantes llenos de odio y rencor.

El problema no es menor. El tiempo se agota. Mientras la Europa incluyente toma conciencia del problema y propone soluciones. La Europa nacionalista impulsa el odio y una reacción violenta.

Y el tiempo se agota, porque mientras la inclusión será un proceso lento y costoso, millones ya son radicales y otros millones de refugiados tocan las puertas. Ante ellos debe responder el continente más desarrollado mientras sus ejércitos siguen alimentando el odio con bombardeos en medio oriente.

Ver esta discusión y el difícil entorno en el que se desarrolla, hace imposible trasladar el problema a nuestras latitudes.

Miles de muertos y desaparecidos dejaron miles de huérfanos. Ellos se unen ya a decenas de miles que diariamente luchan por sobrevivir. Tenemos en nuestro país un caldo de cultivo similar. En la pobreza se gesta un gran rencor y este es propicio para la violencia.

Urge que tomemos conciencia y acciones para desradicalizar a los niños y jóvenes mexicanos. De no darles un espacio de desarrollo y pertenencia los delincuentes lo harán y la violencia del futuro será el resultado de las omisiones del pasado y del presente.

En Francia y Bélgica buscan hoy como evitar que haya niños terroristas. Es un llamado propicio para que aquí evitemos que haya niños sicarios.