Al pie de la Letra

Justicia cotidiana: Trabajo

Hace meses el Presidente Enrique Peña Nieto lanzóuna consulta para definir qué hacer con la justicia en nuestro país. Creo que nadie discutiráque en materia de justicia México tiene enormes áreas de oportunidad. La reforma iría encaminada hacia lo que se llamójusticia cotidiana. Esa que afecta la vida diaria de las personas. Su familia, su trabajo, su propiedad, entre otras. Meses después se presenta un interesante diagnóstico en el que se pone de manifiesto la ruta a seguir.

El Poder Judicial Federal ya había hecho un ejercicio similar hace años, no recuerdo el título, pero eran dos tomos blancos. Ahíleípor primera ocasión la posibilidad de que la justicia laboral se impartiera por un juez, en el poder judicial, y no en un órgano administrativo, donde se representa a los patrones y a los trabajadores. Tiempo después discutimos ese tema ante la posibilidad de aplicar ese modelo de justicia laboral judicializada en nuestro Estado. La opinión fue unánime, la Constitución no permitía que la justicia laboral estuviera en el Poder Judicial.

Pero quedó abierta la posibilidad de que la justicia laboral para los burócratas se impartiera en el Poder Judicial. Tiempo después este modelo se instrumentóen Coahuila, y a la fecha es el que funciona. Debo decir que en el Poder Judicial la justicia laboral para los burócratas se ha visto beneficiada. Mayor agilidad, más profesional, más justa.

Hasta el día de hoy en nuestro sistema jurídico prevalece la idea de que juzgar a la administración, es administrar, no juzgar. Esto da pie a una justicia administrativa fuera del poder judicial. Debo decir que a mí en lo particular me atrae más la idea de la unidad de la función de impartir justicia. Que todo lo que implique juzgar lo haga la justicia y no la administración.

Debo decir también que entre las propuestas que envióel Presidente Peña, una de las que más me llama la atención es que el arbitraje, es decir, los juicios laborales, pasen al poder judicial. Me parece de lo más lógico. Se bien que no seráun tema libre de discusión, mucha gente defenderáel modelo actual. Argumentando un hecho diferencial mexicano, pidiendo instituciones únicas para nuestros problemas únicos.

En 1997 mientras acababa la carrera de Derecho en el Tec de Monterrey uno de los maestros nos hablaba de la vía jurídica continua. Boris Kozolchyk propone homologar instituciones, en aquel tiempo nos enseñaban sobre la letra de cambio, la premisa es que el comercio requiere confianza e instituciones similares. Una vía jurídica continua favorece el libre comercio. Desde entonces he notado una tendencia hacia la homologación de las instituciones mexicanas hacia las de nuestros socios comerciales.

Entre las instituciones nacionales que más inconformidad causa entre los patrones y más curiosidad despierta entre los extranjeros son las Juntas de Conciliación y Arbitraje. Creo que es un buen momento para ensayar otro modelo. Un modelo que quite la política de la justicia laboral. A míme suena lógico, que los jueces juzguen, que la administración administre, que los empresarios generen riqueza. Cada quien a su tarea.