Al pie de la Letra

Independientes: sí ganan, pero ¿gobiernan?

Durante décadas la política en México se hizo en base a un sólido sistema de partidos. Nadie podía ser candidato si no era bajo la bandera de algún partido. Por ello todas aquellas personas que no encontraban la nominación de su partido o creían merecerla competían bajo las siglas de otro. Hay miles de ejemplos de tránsfugas en nuestro país, algunos exitosos y otros derrotados en forma estrepitosa.

Era ya un ejercicio rutinario ver a las dirigencias de algunos partidos buscando a los resentidos de los procesos internos de los otros. Se acuñó el denigrante concepto de chapulín o incluso el de chapulineo para definir a los tránsfugas mexicanos. Miles de fojas en los tribunales electorales describen los detalles de este fenómeno.

Vino una de las tantas reformas electorales y aparecieron las candidaturas independientes. Y a nuestros días su ejercicio nos permite ver a tránsfugas del PRI como gobernador electo pero también a algunos ciudadanos sin militancia previa compitiendo por un cargo. Nuestro país no es aún un espacio para hacer un estudio serio del comportamiento de esta institución.

Podemos afirmar que los propios partidos políticos lo permitieron para que los tránsfugas no se vieran forzados a sumarse a otros partidos. Sin duda las candidaturas independientes de los partidos llegaron para quedarse y ya mostraron que pueden ser competitivas.

En el mundo surgen como una opción a un sistema político tradicional muy cuestionado. Hace años el mundo entero fue sede de movimientos ciudadanos que llegaron a derrocar dictaduras, el 2010 en qué Hessel convoca a la indignación. Fueron en buena medida el canal para el desahogo de quienes Baltasar Garzón calificó como indignados.

Ya en el ejercicio del cargo los ciudadanos que gobiernan Barcelona se topan con que no gobierna quien tiene ganas, sino quien sabe gobernar. Hoy vemos como se detuvieron las inversiones hoteleras ya que el gobierno municipal considera que ya hay muchos. Retiró los permisos de construcción y se dicen en lo correcto porque los hoteles ya instalados apoyan que no exista nueva competencia.

Vemos también a la alcaldesa oponiéndose abiertamente a la aplicación de las leyes al impedir el desahucio de personas que no han pagado sus créditos hipotecarios.

El cuestionamiento a la política de partidos y la indignación de muchos electores hace que estas candidaturas independientes sean un espacio natural para el populismo. Del estilo del que en Grecia tienen al borde de la quiebra. El populismo demuestra ser muy efectivo para ganar elecciones pero peligroso en el ejercicio del gobierno.

Capitalizar un sentimiento como la indignación para ganar es sencillo, pero termina con el castigo electoral. El reto es gobernar sin apoyo diario del elector y sin el respaldo político de los partidos. La gran ventaja de los partidos es que son estructuras electorales y de gobierno, los independientes mostraron poder ganar elecciones, veremos si pueden gobernar.