Al pie de la Letra

Erradicación del trabajo infantil

El trabajo de los menores de edad siempre ha encontrado excepciones que lo distinguen del trabajo de los adultos. Es con el paso del tiempo que se ha generado un consenso en torno a su prohibición. México no es la excepción, nuestras leyes lo prohíben autorizándolo en base a condiciones de edad, giros y con el permiso de los padres.

Pero esta legislación no se ajusta a una terrible realidad en la cual los menores deben trabajar al margen de la ley, en algunos casos por no tener un adulto que se haga cargo de ellos, en otros por no tener acceso a la educación y en otros incluso, bajo esquemas de explotación y trata de personas.

Así que aún cuando existan normas encaminadas a facilitar su educación, su desarrollo físico, su salud y preservar su moralidad, la realidad nos muestra con tremenda frecuencia que el trabajo de menores al margen de la ley sigue siendo un tema pendiente en la agenda de los Derechos Humanos en México.

En el mundo trabajan 160 millones de niños, la mitad en las peores condiciones, en América Latina 12.5 millones, en México 3 millones y en Coahuila el INEGI estimaba en el 2013 que 51 mil niños trabajan, 17 mil de ellos, menores de 15 años.

De conformidad a los datos del INEGI, en Coahuila de los 728 mil niños entre 5 y 17 años de edad, el 93 por ciento no trabaja, es decir 51 mil; 7 por ciento trabaja; el 67 por ciento de estos que laboran, lo hacen en la edad permitida entre 15 y 17 años y el otro 33 por ciento está entre 5 y 14 años, esto implica que 17 mil niños trabajan de forma ilegal en nuestro estado.

Al día de hoy existen obligaciones internacionales como el convenio 138 y el convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la edad mínima de admisión al empleo y sobre la erradicación de las peores formas de trabajo infantil.

Hoy nuestra ley prohíbe el trabajo para menores de 15 años, horas extras para menores de 18, trabajo nocturno industrial o trabajo después de las 22 horas para menores de 16 años, entre otras reglas especiales. El Código Penal Federal establece penas de 1 a 3 años para quien contrate menores de 18 años y en caso de reincidencia, el cierre definitivo del establecimiento. La prohibición del trabajo infantil es para que el desarrollo educativo y su salud no se vean limitados.

Es cierto que el trabajo infantil tiene su origen en la pobreza, hace falta romper ese círculo vicioso con una prohibición absoluta y la intervención decidida de la autoridad.

Nunca antes había sido tan difícil garantizar el derecho de los niños a no ver interrumpido su desarrollo por la necesidad de trabajar, pero tampoco había antes un sistema normativo tan completo para obligar a la erradicación del trabajo infantil en todas sus formas. La literatura da miles de muestras de niños que al igual que “Lazarillo de Tormes”, “Pedro”, aquel el del lobo y el “Capitán de quince años” de Julio Verne trabajaban, esperemos que las novelas y los cuentos de nuestra época no sean de niños trabajando.