Al pie de la Letra

Cuando el Bronco despertó, el dinosaurio seguía ahí

El inicio del nuevo gobierno de Nuevo León ha sido hasta donde hemos visto una importante decepción. La expectativa que el Bronco despertó entre el público no fue sostenida por el Gobernador Jaime Rodríguez. El personaje creado durante la campaña y el período entre la elección y el inicio de su administración sirvieron para crear una leyenda.

La del Bronco que venía a cambiar el mundo, a impartir justicia, a renovar todo lo que los partidos (incluido en el que militó por años) y los políticos (entre los que el mismo figura) había corrompido.

Este primer ejercicio me deja con una necesidad de cautela, misma que recomienda el saltillense Armando Fuentes Aguirre. Hay que darle el beneficio de la duda, pues que remedio, no hay de otra, fue electo por seis años. Pero las primeras imágenes presagian tempestad. Al verlo deambular perdido en las oficinas lo noté ausente.

Como aquella persona que lucha por algo y una vez alcanzado no sabe para que lo quisiera. 

Su discurso justiciero alcanza solo para entretener a algunos y en el mejor de los casos para ganar tiempo. Pero el tiempo se agota, cimentar el futuro de un gobierno en la venganza no es buen augurio.

Tan incómodo se vio a Jaime Rodríguez en su papel de Gobernador que de inmediato regreso al papel del Bronco, en el que sin duda se siente más cómodo. 

Iniciar su gobierno sin su gabinete completo es una muestra tremenda de lo que viene. Solo pensemos si estará a tiempo su plan de desarrollo si su gabinete no estaba listo para el inicio del gobierno.

Está en una tremenda encrucijada. Debe decidir si gobernará para el futuro o lo hará viendo por el retrovisor hacia el pasado. Debe también decidir si su relación con el resto de la clase política nacional será de cordialidad o diálogo o de confrontación y pleito. Los neoleoneses votaron por el Bronco pero necesitan que los gobierne Jaime Rodríguez. 

México requiere sin duda personajes de acción.

Que hagan las cosas necesarias para que el país avance. Pero también necesita políticos a quienes la flama de la intelectualidad haya dado al menos una idea de para que conquistaron el poder público. La oportunidad es una dama caprichosa que solo sonríe a quien la aprovecha leí alguna vez en un texto sobre generación de riqueza.

En política es igual, la oportunidad está durante unos cuantos instantes para que se aproveche en la construcción y en el desarrollo.

Si el Bronco sigue al timón esta oportunidad se va a desvanecer entre pleitos, puntadas y ocurrencias. Pero hoy vimos a un gobernador que no quiere ser gobernador sino El Bronco.

Triste papel interpretará si sabe ganar elecciones pero no sabe para qué. Muy triste el futuro si no tiene un equipo que le apoye en esta tarea.

Durante meses pareció que todo consistía en ganar la gubernatura. Hoy ese sueño terminó, ahora debe gobernar. Está bien que el Bronco se vaya a dormir y despierte un Gobernador.

Si el que despierta es el Bronco se dará cuenta que los problemas siguen ahí, que no se van ganando una elección ni persiguiendo a nadie.

El microrrelato de Monterroso lo ilustra perfectamente, si no hace política, cuando despierte pasados los años de su gobierno, el dinosaurio aun estará ahí.