De política y cosas peores

De política y cosas peores

Comentó Jack Abbé: "Fui a una conferencia sobre eyaculación prematura, pero llegué un minuto tarde y ya había terminado"... Doña Panoplia de Altopedo, dama de buena sociedad, le dijo con enojo al patrullero de tránsito que la detuvo: "¿Que iba yo a velocidad excesiva? Entonces usted también. Si no ¿cómo me alcanzó?"... "Mi vida era perfecta -suspiraba un sujeto en el bar-. Tenía una hermosa mujer, un chaletito en Acapulco, un coche deportivo del año... Hasta que un día mi esposa se enteró"... Un hombre no puede aguantar lo que una mujer. Supongamos que un hombre pudiera dar a luz. Al terminar el parto seguramente diría: "Si esa mujer empieza otra vez con sus cosas ¡la mataré!"... Aquella chica de tacón dorado tenía muy baja la autoestima. Para burlarse de ella un ruin sujeto le ofreció un peso por sus servicios. "Lo siento, señor -respondió ella con tristeza-. No tengo cambio"... En el curso de su campaña de candidato del PRI a la presidencia Enrique Peña Nieto llegó a Saltillo, mi ciudad. Fui invitado a una comida a la que asistió un número reducido de invitados, y ahí se me pidió que expresara mi opinión sobre el tipo de gobierno que debería hacer el candidato priista en caso de llegar al cargo a que aspiraba. Le dije a Peña Nieto que debería hacer un gobierno de izquierda. Manifesté que en el ámbito de la libertad y el ejercicio democrático los mexicanos hemos hecho avances de consideración, pero en lo relativo a la justicia social estamos trágicamente atrasados. El pueblo de México, en su mayoría, sigue sufriendo toda suerte de carencias, y no disfruta de los bienes necesarios para una vida digna. Si Peña Nieto llegaba a ocupar la Presidencia, dije, tendría que gobernar preferentemente en beneficio de los pobres, o sea hacer un gobierno de izquierda. Lejos de mí la temeraria idea de suponer que mis conceptos fueron recogidos por el candidato priista. Tantas palabras oyen los candidatos presidenciales en sus campañas que de seguro terminar por oírlas como quien oye no llover. Quizá mientras yo hablaba Peña Nieto estaba pensando en la próxima etapa de su gira, o en darse un buen baño de tina al terminar la jornada de ese día. Lo cierto es que ahora algunos piensan que la pensión universal y el seguro de desempleo son actos de justicia social que bien habría podido llevar a cabo un gobierno izquierdista. No sé si tal apreciación sea correcta, pero puedo decir que si bien por un lado se otorgan esos beneficios, por el otro se le impone al pueblo una serie de cargas fiscales y procedimientos recaudatorios que afectan gravemente la economía popular y ponen en riesgo el ahorro, el empleo, la inversión, y por lo tanto el bienestar de la gente. Errar es de humanos, pero no corregir el error es de soberbios. Sin desdoro de su prestigio, sino precisamente para salvaguardarlo, el gobierno puede hacer correcciones a su política fiscal y suprimir o atenuar las medidas que con mayor dureza están afectando a la clase media y popular. Eso sería mejor que el otorgamiento de beneficios que, con todo lo bueno que puedan ser, no alcanzarán a compensar al pueblo por la aflictiva situación en que vive, y menos aún a impulsar la economía en forma tal que de ella derive un mejoramiento de las condiciones de vida de los mexicanos, especialmente de los más necesitados... He cumplido por hoy la modesta misión que me he fijado, de orientar a la República. Narraré en seguida una historieta final y luego me retiraré con la satisfacción del deber cumplido, si me es permitida esa inédita expresión... Don Pelato, calvo de solemnidad, fue a la peluquería. El barbero le dijo que conocía un método seguro para hacer salir el pelo. Consistía en frotar la calva en un busto femenino. "¿Y por qué no pone usted en práctica el remedio? -le preguntó don Pelato-. Usted es tan calvo como yo". "Sí -reconoció el fígaro-. Pero mire el bigotazo que me cargo"... (Nota del autor: Por razones de comedimiento la historieta sido narrada en forma eufemística, poniendo al norte lo que está en el sur. Al relatarla puede el lector hacer la transposición correspondiente)... FIN.

 

MIRADOR.

Se pensaría que ya nadie puede decir nada nuevo acerca de la rosa.

Y sin embargo tarde o temprano llegará un poeta que dirá de la rosa algo que nadie jamás ha dicho. Inventará sobre ella una metáfora brillante, o hará un bello símil que deslumbrará.

La rosa es eterna. Si no lo fuera no habría nacido.

El mismo pensamiento puede aplicarse al hombre.

Sé que en el mundo han estado seres y cosas que ya no están en él.    Quizá volverán a estar, no lo sabemos.

Las especies se pueden extinguir, la vida no.

Si desaparece aquí volverá a nacer allá.

A ver, dime: ¿estamos aquí o allá?

¿Estamos empezando a ser o fuimos ya?

A ver, dime...

¡Hasta mañana!...

 

MANGANITAS.

"... Se celebró la expropiación petrolera...".

No puedo hacer la reseña,

y pregunto hablando en plata:

¿fue la expropiación del Tata

o la expropiación de Peña?