De política y cosas peores

De política y cosas peores


            Una mujer puso un mensaje en su correo electrónico: “Busco al hombre que me haga feliz”. Al mensaje añadió su fotografía. Recibió de inmediato una respuesta: “Me gustaste mucho. Estoy dispuesto a casarme contigo”. Contestó ella: “Dije que busco al hombre que me haga feliz. Marido ya tengo”… Un compañero de escuela de Pepito lo invitó a comer en su casa. Tan pronto se sentaron a la mesa Pepito echó mano al tenedor. La mamá del niño le dijo: “Aquí acostumbramos rezar antes de comer. ¿En tu casa no?”. “No –respondió Pepito-. Mi mami sí sabe cocinar”… La señora le advirtió muy alarmada a su hija: “Por ningún motivo vayas a presentar el examen de Educación Sexual”. “¿Por qué?” –se extrañó la chica. Le explicó la mamá: “El instructivo dice que el examen será oral”… Frase que nunca será célebre: “En la boda todo es arroz. En el divorcio todo es pa-ella”… Al terminar el primer acto de amor en la noche de bodas el novio le preguntó a su flamante mujercita: “¿Te gustó?”. “¡Caramba! –exclamó ella divertida-. ¿Por qué todos los hombres preguntan lo mismo?”. (Jactancio, hombre muy pagado de sí mismo, solía decirles a sus parejas al final del amoroso trance: “Sé que esto fue maravilloso para ti, linda, pero dime: ¿cómo fue para mí?”)… Los antiguos filósofos pensaban que el alma tiene tres potencias: memoria, entendimiento y voluntad. La memoria nos sirve para recordar las cosas, el entendimiento para juzgarlas, y la voluntad para ordenarlas y conducirlas a un fin. Yo digo que todas las reformas y cambios que se hicieron en el curso del año 2013 serán inútiles si no traen como resultado final el alivio de la pobreza que sufren millones de mexicanos. Esa pobreza -miseria en muchos casos- es el más grave problema de México. A atenderlo se han de encaminar los mayores esfuerzos gubernamentales. Si las reformas no devienen en un mejoramiento de las condiciones de vida de los pobres, entonces habrán sido manejos tendientes a beneficiar a los pocos que tienen un paraíso particular en medio de aquello que para la mayoría es un infierno hecho de toda suerte de carencias, de inseguridad, ignorancia, insalubridad , desnutrición; en suma, de pobreza. Toda acción de gobierno debe ser en última instancia un acto de bien. Sin esa deontología las actuaciones de los gobernantes carecen de rumbo, de sentido; se vuelven mera politiquería o –peor aún- culpable corrupción. Y aquí suspendo esta inane perorata. Voy a ver qué significa la palabra “deontología”, y luego regreso con otros chascarrillos… Ya volví. La palabra “deontología” quiere decir “ciencia o tratado de los deberes”. Gracias. Van ahora los otros chascarrillos… El doctor Ken Hosanna esperó a que su paciente saliera de la anestesia para darle la funesta nueva: “Nos va usted a perdonar, señor Malsino. Lo confundimos con otro paciente, y en vez de extraerle el apéndice le hicimos una operación de cambio de sexo”. “¡Válgame el Cielo! –exclamó el hombre, desolado-. ¿Significa eso que ya no tengo mi parte de varón?”. “Así es –confirmó el galeno-. Pero no se mortifique: en el futuro podrá tener todas las partes de varón que quiera”. (Razón sobrada tiene el viejo dicho inglés: “Fortune smiles at some, and laughs at others”. La fortuna les sonríe a algunos, y se ríe de otros”)… Un amigo de Babalucas le contó: “Tengo problemas para dejar el licor”. Respondió el badulaque. “Déjalo en mi casa”… El doctor Aldente, odontólogo, tenía furtivos encuentros amorosos en su consultorio con una mujer casada. Un día le dijo: “No podremos seguir usando como pretexto para vernos tu tratamiento dental”. “¿Por qué?” –preguntó ella. Respondió el odontólogo: “Ya nada más te queda un diente”. (Bien dicen los que saben de eso: el adulterio está sujeto a más reglas que el matrimonio)… Le comentó un señor a su esposa: “Antes no había una adecuada educación en el hogar para los niños y los jóvenes. A fin de guiarnos por la vida nos contaban una serie tremenda de fantasías y mentiras. Por ejemplo, cuando yo era niño mi padre  me decía que si inventaba mentiras no me crecería la pilinguita”. “¡Qué barbaridad! –exclamó la señora-. ¿Entonces fuiste muy mentiroso?”… FIN.

            MIRADOR

                        Historias del señor equis y de su trágica lucha contra La Burocracia.

            El Encargado de la Recaudación de Impuestos  hizo llamar al señor equis y le dijo:

            -Ve.

            Preguntó el señor equis, temeroso:

            -¿Ve de ver, o ve de ir?

            Se dignó responder El Encargado:

            -Eso tú deberás averiguarlo.

            Desde ese día el señor equis vive en estado de permanente confusión. Si ve, El Encargado de la Recaudación de Impuestos lo castiga por no ir. Si va, el Encargado lo castiga por no ver. Buscó la manera de ir y ver al mismo tiempo, pero no lo consiguió. Cuando va, El Encargado le dice: “Ve”. Cuando ve, recibe una severa multa por no haber ido.

            La vida del señor equis se ha vuelto una confusión total. El Encargado de la Recaudación de Impuestos, en cambio, está contento. Dice:

            -En eso consiste nuestra labor: en mantener a los contribuyentes en estado de permanente confusión.

            ¡Hasta mañana”…

MANGANITAS

“… Malestar entre los maestros por la reforma fiscal…”.

            Hay disgusto, ciertamente,

            y se está notando ya.

            Una letra cambiará:

            irán del SNTE a la CNTE.