De política y cosas peores

De política y cosas peores


            Un señor llegó a su casa y se sorprendió mucho al ver a un hombre corriendo desnudo por la calle. Le preguntó: “¿Por qué hace eso?”. Sin dejar de correr contestó el tipo: “Porque usted llegó más temprano que de costumbre”… “Quiero que me quite algo de mi busto” –le dijo la chica de mucha pechonalidad al tipo que iba en el mismo autobús. “Con mucho gusto señorita –se entusiasmó el sujeto-. ¿Qué quiere usted que le quite de su busto?”. “Los ojos” –respondió ella con acritud… Frase de Capronio, ruin sujeto: “Muchos hombres que quieren una sola cosa de la mujer cometen el error de casarse con toda ella”… El galán se sorprendió al ver que su dulcinea traía el cinto de la falda en los tobillos. Antes de que él diera voz a su asombro explicó la joven: “Le prometí a mi mami que no dejaría que me tocaras más abajo del cinto”… Entre las muchas gracias -¡muchas gracias!- que me ha dado Diosito está la de tener muchos amigos. A unos los conozco; a otros no; los quiero a todos. Hoy hablaré de dos de ellos. El primero tiene leonino nombre, y de león tiene también la traza y la escritura. Se llama Hugo Leonel del Río León. Desde que lo conozco –los bellos tiempos, tan pretéritos ¡ay! de El Porvenir- tiene el empecinamiento de su verdad, que es las más de las veces la verdad. Por eso lo quiero; lo admiro por eso. Hugo pertenece a la venerable orden de la masonería. Yo, como el poeta de Jerez, no porto insignias de masón ni de Caballero de Colón, pero tengo querencias en los dos confines, pues unas veces soy jacobino de la época terciaria y otras católico de Pedro el Ermitaño. Eso desconcertaba a mi tío Raúl Aguirre, que era chivo prieto, como decían los clericales, y desconcertaba también a otro tío queridísimo, don J. Refugio García, que era mula de San Cristóbal, como decían los liberales. Pues bien: mi amigo Hugo, fidelísimo masón, me ha enviado copia de un manifiesto elaborado por los hermanos de su Logia Madre, escrito en el cual expresan su decisión de luchar contra los intentos de privatizar a Pemex. “A costa de grandes sacrificios –dice el texto-, y corriendo graves riesgos, nuestros antepasados rescataron la industria petrolera, así como los yacimientos de crudo y las reservas de gas, en manos, hasta marzo de 1938, de las megacorporaciones petroleras. El pueblo mexicano –sin distinción de clases sociales, origen étnico o creencias religiosas- se unió con el Presidente masón don Lázaro Cárdenas del Río para rescatar esta herencia natural que nos legó el Gran Arquitecto del Universo”. Y luego: “Pemex es, después de la bandera, el más importante símbolo de México. El ente petrolero público nos recuerda que fuimos capaces de desafiar y vencer a las grandes potencias del mundo entero… México quedaría hipotecado si el Estado pierde el control de la industria petrolera. No podemos vivir como nación organizada si, hasta ahora dueños del petróleo, nos encontramos mañana en situación de depender, en todo lo relacionado con los hidrocarburos y el gas natural, de financieros sin Dios ni patria. Por ello invitamos a nuestro Gran Maestro a aceptar nuestra iniciativa, de organizar una marcha pública de los masones en defensa de la soberanía nacional y el patrimonio energético. Como mexicanos y masones, nos sentimos obligados a defender a nuestra patria y nuestro patrimonio. Y la defensa la tenemos que hacer en la calle. No regalemos el petróleo: equivale a regalar a México”. Los liberales mexicanos se oponen, pues, a los cambios que la reforma energética (petrolera) traería consigo. A la figura de Cárdenas se añade la de don Benito Juárez. Como se ve, el Presidente Peña Nieto no la tendrá fácil para sacar adelante su reforma… Pero dije que hablaría hoy de dos amigos. El segundo, de igual importancia que el primero, es alguien a quien no tengo el gusto ni el honor de conocer. Sé, sin embargo, que es uno de mis cuatro lectores, y eso basta para que lo quiera. Se trata de don Valentín Ibinarriaga, que hoy cumple 75 años. Es entonces tan joven como yo, que tengo esa misma edad gloriosa. Comparto el júbilo de su hija Vero y de toda su familia por este feliz aniversario; le envío un afectuoso abrazo y le digo que estas son las mañanitas que cantaba el rey David. ¡Felicidades!... FIN.

            MIRADOR

            Ronda un fantasma por los aposentos de la vieja casa de Potrero de Ábrego.

            Sólo aparece cuando la noche se aparece. Yo lo he visto. En la oscuridad es una sombra. Mejor dicho: es la sombra de una sombra.

            No sé de dónde viene, pero sí sé que no va a ninguna parte. Anda y desanda el rumbo sin siquiera conocer el rumbo. Está y no está.

            El otro día –la otra noche- el espectro entró en mi cuarto. Dormían todos. Dormía yo también. Pero lo vi. Pasó frente al ropero de tres lunas, y en los espejos vi su imagen. Era una imagen desvaída, sin contornos claros, invisible casi.

            Ronda un fantasma por los aposentos de la vieja casa de Potrero de Ábrego.

            Soy yo.

            ¡Hasta mañana!...

MANGANITAS

 “… Paga el Gobierno las deudas del SNTE…”.

            Esos dineros, con otros

            que también se van al cuerno,

            no los pagará el Gobierno:

            los pagaremos nosotros.