De política y cosas peores

Reforma del campo requiere una estrategia sólida

En semanas anteriores, hemos comentado acerca de lo que pensamos respecto de que el modelo económico que estamos siguiendo no es el más conveniente, encontramos un articulo en el Financial Times, que habla acerca de una de las actividades consideradas como primarias, la agricultura.

De acuerdo a datos del International Grains Council, el inventario mundial de granos (maíz, soya, trigo y cebada), está en el nivel más alto de los últimos 30 años, tan solo en Estados Unidos la cosecha de maíz alcanzará el récord de la mayor producción en la historia al cierre de las cosechas de este año.

En su artículo el analista Gregory Meyer comenta: “Esta nueva abundancia tendrá vastos efectos; reducirá los ingresos de los agricultores y aumentará los márgenes de ganancia de empresas de alimentos y biocombustibles, y eventualmente reducirá la inflación de precios de la comida tanto en países ricos como en los más pobres”.

Estos resultados no se dan por casualidad, desde principios del año 2000, la FAO promovió un programa de incremento de la producción en función del acelerado crecimiento de la población mundial y al hacerlo mediante estímulos de precio, la producción creció a volúmenes sin precedente, lo que condujo -irónicamente- a la situación complicada de muchos agricultores, particularmente en países pobres, en el sentido que al crecer tan fuertemente la oferta, los precios de los granos están descendiendo a  ritmo acelerado, provocando que muchos de ellos estén abandonando dicha actividad al no ser rentable. Esto es una paradoja económica, no se puede entender que al incrementar la producción se corra el riesgo de perder dinero, sin embargo, esta es la realidad en la que vivimos derivados de un mercado de oferta y demanda.

En vísperas de la anunciada Reforma del Campo en México, sería muy prudente que todos los actores involucrados, tomaran muy en cuenta esta situación global, que va a provocar una gran inestabilidad social y política, principalmente en los países pobres, como el nuestro, en donde una gran parte de la actividad económica esta precisamente en el campo, no olvidemos que se estima que alrededor del 20% de la población mundial tienen que ver con la actividad del campo.

Esta información de la FAO, da cuenta de la importancia del campo en México:

-La agricultura es una actividad fundamental en el medio rural, en el cual habita todavía una parte altamente significativa de la población nacional.

En las pequeñas localidades rurales dispersas (con población inferior a 2,500 personas) viven 24 millones de mexicanos, es decir, casi la cuarta parte de la población nacional. De las 199 mil localidades del país, 196 mil corresponden a esa dimensión. Sin embargo, la vida rural en México se extiende mucho más allá de esas pequeñas localidades. En ocasiones se considera un umbral de 15 mil habitantes ya que las localidades con población inferior a ese número presentan formas de vida característicamente rurales. Utilizando ese umbral la población rural resulta de más de 38 millones de personas (37% del total nacional). Lejos de ser marginal, el desarrollo rural (empleo, ingreso, articulaciones productivas, condiciones de vida) constituye una parte muy relevante del desarrollo nacional.-

Con este escenario, debemos de repensar el modelo de Reforma que queremos en el campo y sobre todo incluir el elemento de ser autosuficientes en granos, este elemento debe ser  estratégico para nuestro país para los próximos 100 años.