De política y cosas peores

De Política y Cosas Peores

Afrodisio Pitongo, cliente asiduo de la casa de mala nota, la encontró cerrada aquella noche. En la puerta había un letrero: “Estamos de vacaciones. Sírvase usted mismo”…

Una cierta señora le contó a su amiga algo perteneciente al más íntimo ámbito de su vida personal. Al terminar de hacer la revelación le preguntó con inquietud: “Mi secreto ¿está a salvo contigo?”. “Claro que sí –respondió con firmeza la amiga-.

Ni siquiera te estaba escuchando”… Salió el cirujano del quirófano y fue a donde estaban los angustiados padres de Pepito, que esperaban conocer el resultado de la operación que le iban a practicar al niño. Les dijo con voz grave: “Perdimos a su hijo”.

Antes de que los papás de Pepito pudieran reaccionar el facultativo completó la información: “El caón chamaco se levantó sin permiso de la mesa de operaciones para ir a hacer pipí, pero ya lo encontramos”…Rubén Moreira Valdés, gobernador de Coahuila, presidió la celebración de un homenaje a la XEKS, benemérita estación de radio de mi ciudad, Saltillo. La emisora cumplió 75 años, a lo largo de los cuales ha cumplido una encomiable labor de comunicación.

Fue fundada por don Efraín López Cázares, cuya obra ha sido continuada en nuestros días por su hijo, Jesús López Castro. Hombre talentoso y de una calidad humana extraordinaria, me unen a él vínculos de afecto y gratitud. En tiempos de borrasca me dio apoyo, y su amistad fue fortaleza para mí. Él puso en la KS estilo y personalidad. Se adelantó a su época; el programa “La opinión de la mujer de hoy” fue voz de las mujeres saltillenses para que defendieran sus derechos y obtuvieran satisfacción a sus demandas.

En otro popularísimo programa, “Sábado internacional”, dio cabida a un género extraño e inquietante llamado rock and roll, insólita novedad en una población que se mecía aún a los acordes de la música de Lara. Yo tengo a honra haber sido locutor de la XEKS. Don Efraín López me encomendó el programa de música clásica de la emisora. En aquellos entonces –hablo de los años sesentas del pasado siglo- Saltillo no era todavía la gran urbe, neoyorquina casi, que es ahora. Era una ciudad niña; cabía en el corazón con todo y Catedral.

Cómo no sería de pequeña, que voy a hacer ahora una revelación, la cual espero no me enajene para siempre la amistad de Chuy López, el propietario actual de la emisora. Mi programa –se llamaba “Concierto”, el nombre de la estación de radio cultural que mi familia y yo tenemos hoy- pasaba a las 2 de la tarde. A esa misma hora mi novia María de la Luz salía de su trabajo en los Servicios Coordinados de Salubridad y Asistencia en el Estado (el nombre era más grande que la oficina de la dependencia).

Yo hacía la presentación del programa, ponía el disco LP de la obra que se iba a trasmitir, cerraba la estación e iba en mi cochecito por mi novia. La llevaba a su casa, en el otro extremo de la ciudad, y regresaba a tiempo para despedir el programa a las 2 y media. Si quisiera hoy hacer eso mismo tendría que poner la Tetralogía de Wagner. Estuve en el homenaje a la XEKS y a Chuy López.

Fue en La Canasta, el entrañable y tradicional restaurante orgullo de Saltillo. Sabrosa la cena y sabrosos los recuerdos. El gobernador Moreira evocó sus días de estudiante, cuando escuchaba a los Beatles en la KS. Le doy las gracias por haber reunido a quienes formamos parte de la historia –yo de la prehistoria- de la radio en Saltillo, y por reconocer la trayectoria de Jesús López Castro, gran señor, generoso amigo y extraordinario comunicador… En juicio público le dijo el juez al reo: “Se le acusa de haber golpeado a su esposa con un martillo”. Desde atrás gritó un tipo hecho una furia: “¡Desgraciado! ¡Canalla! ¡Maldito!”.

El juez lo reprendió, severo. Le dijo: “Entiendo, señor, su justo enojo ante una acción tan vil como ésta. Sin embargo le pido que contenga sus expresiones, o me veré en la precisión de ordenarle que salga de la sala”. “Perdone su señoría –se disculpó el sujeto-, pero tengo 15 años de ser vecino de este cabrísimo grandón, y cada vez que le pedía prestado un martillo me contestaba que no tenía”… Un estudio hecho por especialistas en cuestiones de sexualidad demostró que a 9 de cada 10 hombres les gustan las mujeres de busto grande. Al décimo le gusta alguno de los 9 hombres… FIN.