De política y cosas peores

De Política y Cosas Peores

El elefante vio a un hombre desnudo y le comentó: “No está mal, pero ¿puedes recoger cacahuates con ella?”…

Un señor iba en automóvil por la carretera con su esposa y su perro. En medio de la cinta asfáltica estaba una ranita paralizada por el miedo, en evidente riesgo de ser aplastada por algún raudo vehículo. Detuvo el señor su coche y puso a salvo a la ranita llevándola a la orilla. Resultó que la rana era mágica.

Le habló al conductor: “Me has salvado la vida. Te concederé un deseo”. Dijo el hombre: “Llevo a mi galgo a competir en la principal carrera del canódromo. Haz que gane”. La ranita le pidió que le mostrara al perro. Era un chucho viejo y emaciado, tuerto de un ojo y del otro legañoso. A más de faltarle una pata delantera tenía una de las traseras más corta que la otra, por lo cual se arrastraba penosamente al caminar. También era sordo, sufría de sarna y batallaba para respirar. La rana se rascó la cabeza y le dijo al sujeto: “Aun usando todo mi poder es imposible que un perro así gane la carrera. Pídeme otro deseo”. Respondió el sujeto: “También inscribí a mi esposa en el concurso de belleza. Hazla ganar”. “Muéstramela” –solicitó la rana.El conductor la llamó. Vino ella, la miró la ranita y le dijo luego al señor: “¿Podría echarle otro vistazo al perro?”…

Dos avisos. El primero: estoy buscando ya “El chiste más pelado del año” para publicarlo aquí el último día de 2013. Segundo aviso: Mañana a las 12 horas, en la Feria Internacional del Libro, en Monterrey, presentaré mi más reciente –y más apasionante- libro, “La guerra de Dios”, en el cual relato el conflicto cristero en toda su trágica dimensión. Tú, amigo, amiga, eres uno de mis cuatro lectores. Te espero para compartir contigo anécdotas jocosas y dramáticas. Si así lo quieres te firmaré tu libro y nos tomaremos una fotografía. ¡Ahí nos vemos!...

Un sabio científico acudió a una oficina de gobierno y presentó un plan para investigar la reacción de las plantas fanerógamas al paso de las nubes. El proyecto fue aprobado. Para que siguieran el curso de las investigaciones el gobierno designó a dos funcionarios, y luego a cuatro que recibirían los informes de aquellos dos. En seguida fueron nombrados ocho asesores para que aportaran puntos de vista sobre los trabajos, y luego el gobierno designó16 inspectores para que vigilaran el cumplimiento del proyecto, y 32 supervisores a fin de que revisaran la labor de todos los participantes en el proyecto. Sucedió que poco después escasearon los fondos, y hubo necesidad de hacer recortes de personal. Entonces el gobierno despidió al científico.

El cuentecillo ilustra bien uno de los muchos males que México padece: su enorme burocracia. Es bien sabido que en varios estados de la República uno de cada dos habitantes está en el gobierno, y el otro tampoco trabaja. Gran parte del dinero que se obtendrá con los nuevos y gravosos impuestos que pagaremos por efecto de la reforma fiscal se destinará al sostenimiento de ese enorme y creciente aparato burocrático. En este aspecto, como en muchos otros, los mexicanos estamos ligeramente jodidísimos… La esposa de Babalucas se sorprendió al verlo arrojar en el inodoro el contenido de seis latas de cerveza. “¿Qué haces?” –le preguntó asombrada. Respondió el badulaque: “Te parecerá un desperdicio, pero así no tendré que levantarme por la noche a hacer pipí”…

El buen padre Arsilio vio cuando Pepito levantó un sobre repleto de billetes que a alguien se le había caído al salir del banco. “Te vi recoger ese sobre con dinero –le indicó, severo-. ¿Te vas a quedar con él?”. “Claro que no, padrecito –respondió el chiquillo-. Me lo voy a gastar”…

Le comentó Rosibel a Susiflor: “Me enamoré de él en la segunda cita. En la primera no me enteré de que era rico”… Nalgarina Grandchichier, vedette de moda, le contó muy preocupada a su doctor: “Anoche estuve con mi novio, y mi arrebato pasional fue tanto que le di una mordida donde no debía”. “No se preocupe usted –la tranquilizó el facultativo-. Cuando mucho serán 50 calorías”. (No le entendí)… FIN.