De política y cosas peores

DE POLÍTICA Y COSAS PEORES

“¡Cuatro veces seguidas le hice el amor a mi mujer! ¡Cuatro!”. Eso les dijo el marinero Pally Nuro a sus amigos al regresar de un viaje que duró año y medio. “¡Cuenta, cuenta!” -le pidieron ellos. Contó Pally: “Uno... Dos... Tres... Cuatro... Sí; fueron cuatro veces”. “¡Idiota! -se exasperaron los amigos-. Queremos decir que narres o relates cómo estuvo eso de que le hiciste el amor a tu mujer cuatro veces seguidas”. “Bueno -comenzó él-. En todo el tiempo que duró la travesía no se nos permitió bajar a puerto, de modo que en esos 18 meses no toqué mujer”. “Ni hombre” -se apresuró a a añadir. “Entenderán ustedes -prosiguió- que llegué con unas ganas enormes de hacerle el amor a mi esposa. Ella me aguardaba poseída por las mismas ansias. Tan pronto llegué nos echamos uno en brazos del otro, y viceversa, y nos entregamos al sexo con pasión febril. Al primer trance siguió otro, y otro, y otro más. Cuatro en total, sin interrupción”. Preguntó uno de los amigos, curioso: “Y ¿qué hicieron después?”. Contestó Pally: “Tomamos las maletas y entramos en la casa”... A Augurio Malsinado lo acompaña siempre un hado adverso. En el bar le dijo a una chica: “¿Me aceptas una copa?”. “No -respondió ella-. Pero te aceptaré los 75 pesos”... Le informaron al papá de Mesalinia: “Su hija está en la cama con amigdalitis”. “¡Ah! -exclamó el señor alzando las manos al cielo-. ¡Ahora un griego!”... Diversos grupos y personas están haciendo campaña para que los ciudadanos se abstengan de votar en la próxima elección. No comparto su opinión y su postura -sobre todo su postura-; antes bien creo que es particularmente importante que en esta ocasión los electores acudamos a las urnas y depositemos nuestro voto (las dos cosas). Ya se ha dicho que el peor error que los ciudadanos pueden cometer es dejar la política en manos de los políticos. Si bien es cierto que el ejercicio democrático no se agota en el mero acto de votar, no menos cierto es que el voto constituye un valioso modo de expresión cívica y política. El sufragio puede usarse para castigar a quienes no han ejercido el poder debidamente. El abstencionismo favorece a quienes detentan ese poder, y les ayuda a mantenerse en él. Vayamos a votar. Si ninguno de los candidatos nos satisface votemos por otro no registrado, o anulemos nuestro voto expresando el motivo por el cual lo hacemos. En una elección nuestro voto es nuestra voz. Abstenernos de votar es guardar silencio. Y hay ocasiones en que no debemos callar... Con lo anteriormente dicho queda cumplida por hoy la modesta misión que me he fijado, de orientar a la República. Puedo entonces narrar sin cargo de conciencia algunos inanes chascarrillos más... La famosa actriz de cine le comentó a una amiga: “Hoy cumplo mis bodas de plata matrimoniales”. “¡No lo puedo creer! -exclamó, asombrada, la otra-. ¿Has estado casada 25 años?”. “No -aclaró la famosa actriz-. Pero hoy me caso, y es mi matrimonio número 25”... Le dijo doña Macalota a su hija: “Si ese muchacho te amara de verdad ya te habría hecho algo que lo comprometiera a casarse contigo”... Afrodisio Pitongo, hombre proclive a la concupiscencia de la carne, le pidió a Rosilí, muchacha de buenas familias, que pasara la noche con él en su departamento. “¿Cómo te atreves a pedirme eso? -profirió ella, indignada-. ¡Soy una dama!”. Replicó el tal Pitongo: “Precisamente por eso te lo pido. ¿Acaso se lo voy a pedir a un caballero?”... El matrimonio es como un violín. Cuando la hermosa música termina las cuerdas todavía están ahí... El pequeño ciempiés se quejó con el médico: “Me duele un pie”. “¿Cuál?” -preguntó el facultativo. “No puedo decírselo -respondió el pequeño ciempiés-. Solamente sé contar hasta diez”... Usurino Matatías, el hombre más avaro y cicatero del condado, tenía un hijo. El muchacho se consiguió un trabajo. Naturalmente Usurino le exigió que le entregara a todo su sueldo. La primera semana el muchacho le dio la totalidad de su salario: 2 mil pesos. La segunda semana le entregó la misma cantidad, e igualmente la tercera. La cuarta semana, sin embargo, en vez de los 2 mil pesos le dio mil 950. Usurino consideró la suma que faltaba, clavó en él una mirada penetrante y le dijo luego con severidad: “A mí no me engañas. Tú tienes una querida”... FIN.

MIRADOR

Historias del señor equis y de su trágica lucha contra La Burocracia.

El Funcionario del Estado hizo llamar al señor equis y le dijo:

-Te tengo tres noticias: una mala, otra peor y la tercera pésima.

Preguntó, tembloroso, el señor equis:

-¿Cuál es la mala noticia?

Se dignó contestar El Funcionario:

-Este año habrá elecciones.

Al escuchar aquello el señor equis no pudo contener un sollozo. Quiso saber:

-La noticia peor ¿cuál es?

Respondió El Funcionario:

-Con motivo de las elecciones tendrás que oír y ver mil millones de spots de propaganda de los partidos políticos, de sus candidatos y de los órganos electorales.

El señor equis rompió a llorar desesperadamente. Apenas tuvo voz para inquirir:

-Y ¿cuál es la pésima noticia?

Le informó El Funcionario:

-Tú vas a pagar esos spots.

¡Hasta mañana!...

MANGANITAS

“... La CNTE de Oaxaca ataca de nuevo...”.

Ha hecho muy mal papel

el “gobernador” Gabino.

Alguien dijo en tono fino:

“Le falta lo que al pastel”.