De política y cosas peores

DE POLÍTICA Y COSAS PEORES

En su primer día de trabajo el nuevo empleado, deseoso de quedar bien con don Algón, llegó a la oficina a las 8:45 de la mañana, quince minutos antes de la hora de entrada, y vio al jefe arreglándose el nudo de la corbata, y a su secretaria componiéndose las medias. Al día siguiente llegó a las 8:30 y encontró al ejecutivo abrochándose la camisa, en tanto que la secretaria procedía a cerrarse el zipper de la falda. Al tercer día le dijo el jefe: “Si mañana llega usted a las 8, queda despedido”... El juez le preguntó al demandante: “¿Por qué quiere usted divorciarse de su esposa?”. Respondió él: “Porque a mis amigos los trata como si fueran polvo”. Declaró el juzgador: “Eso no constituye causal de divorcio. ¿Qué significa eso de que a sus amigos su esposa los trata como si fueran polvo?”. Explicó el tipo: “A todos los esconde abajo de la cama”... El borrachín iba pasando, cae que no cae junto a una barda. “¡Hola, cachetona!” -saludó volviendo la vista hacia arriba. Se oyó que una mujer le dijo a otra: “Muchas veces te he advertido que no te sientes sobre la barda. Estamos en un campo nudista”... Un individuo llegó al hospital. Iba lleno de golpes, herido, lacerado y cubierto de sangre. La enfermera que le tomó sus datos le preguntó: “¿Casado?”. “No, señorita -respondió con voz feble el infeliz-. Esto me lo hice al caerme del autobús”... Un amigo de Babalucas le dijo: “Voy a practicar el ski acuático’’. “¿Ski acuático? -se extrañó Babalucas-. ¿Y dónde vas a hallar una superficie de agua con la inclinación que se necesita para esquiar?’’... Pirulina fue a confesarse. “Me acuso, padre -dijo-, de que hice el amor con un hombre’’. Le indicó el sacerdote: “Si estás sinceramente arrepentida, tu pecado te es perdonado’’. Pirulina se alegró: “¡Qué bueno que me lo dice, padrecito! -exclamó feliz-. ¡Desde hoy cada vez que salga con un hombre voy a arrepentirme por adelantado!’’... La izquierda, unida, jamás será conocida. En México cada izquierdista es un partido político. Si alguna vez se juntan las izquierdas es sólo para darse ocasión de volver a separarse. En el Distrito Federal, su bastión todavía, la izquierda se divide en tribus, y cada tribu se separa en tribus que a su vez están divididas en más tribus. Ahora López Obrador hace con su Morena una contribución importante a esa división. Los votos de la izquierda, muy pocos de por sí en algunos estados, se dividirán entre el perredismo y el lopezobradorismo. Para la izquierda del DF eso podría ser letal. No sería difícil que el PRI recuperara lo que perdió hace mucho. En las actuales circunstancias es casi imposible pensar que AMLO y los perredistas se avinieran a una alianza que le permitiera a la izquierda enfrentar con ventaja a sus opositores. Muchos son los agravios y desaires que mutuamente se han inferido. Entre Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador hay un resentimiento que ninguna coyuntura de política puede ya borrar. La cúpula del PRD considera que la creación de Morena es un acto de alta traición, y lo único que espera es que no vaya a producirse un éxodo de sus militantes hacia el partido del tabasqueño. Así las cosas, la posibilidad de que la izquierda se unifique se antoja más lejana que la distancia en kilómetros que hay de la Tierra a Júpiter (un chingo, al decir de los astrónomos)... La esposa de Empédocles Etílez reprendió a su marido: “No tienes palabra. Me juras que ya no vas a beber, y sigues en la copa’’. “Tú tampoco tienes palabra -farfulló el temulento-. Me juras que si sigo bebiendo te vas a ir de la casa. Sigo bebiendo, a ver si es cierto lo que dices, pero no te vas’’... Susiflor platicaba con su abuelita acerca de su novio. “¡Es muy romántico! -le dijo-. ¡Me baja el Sol, la Luna y las estrellas!’’. “Está bien -concedió la abuela-, con tal de que eso sea lo único que te baje”... Himenia Camafría, madura señorita soltera, se quejó en la demarcación de policía de haber sido ultrajada por un tonto. “¿Un tonto?” -se extrañó el encargado. “Sí -explicó la señorita Himenia-. Tuve que decirle cómo”... Mercuriano le dijo a su novia: “En verdad me quiero casar contigo, Rosibel. Pero recuerda que soy jefe de compras, y antes de adquirir algo siempre pido una muestra”. Contestó ella: “Muestra no te puedo dar, pero referencias puedo ofrecerte muchas”... FIN.

MIRADOR

San Virila estaba triste: desde hacía meses no caía una gota de lluvia en la comarca. Inútilmente pidió a los hombres que rezaran pidiendo el don del agua: los hombres no creían en los milagros.
Entonces San Virila se puso de rodillas en medio de las mieses agostadas, y empezó a rezar. A poco surgieron unas nubecillas en el cielo. Bien pronto se convirtieron en grandes nubarrones que dejaron caer su tesoro de lluvia sobre el campo.
-¡Milagro! -gritaron, jubilosas, las mujeres.
-Eso no es un milagro -respondieron los hombres con desdén-. Cuando hay nubes hay lluvia.
San Virila, al fin humano, se molestó bastante. Hizo un ademán y empezó a llover al revés: el agua se levantó de la tierra y regresó a las nubes, que se perdieron en el horizonte. La tierra volvió a quedar seca y polvosa.
Al ver aquello las mujeres gritaron otra vez:
-¡Milagro!
-Esta vez no hice un milagro -dijo el santo-. Lo que hice fue quitarles a los hombres el milagro que no supieron ver.
¡Hasta mañana!...

MANGANITAS

“... Aumenta el número de accidentes de automóvil...’’.
Según un dato veraz
muchos de esos accidentes
les suceden a las gentes
en el asiento de atrás.