Articulista invitado

Protocolos contra el ébola en el AICM evitan la propagación del virus

En las terminales  capitalinas se ha distribuido más de 100 mil volantes y exhibido 300 carteles sobre la enfermedad.

El 8 de agosto, día en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la epidemia del virus del ébola constituía una “emergencia de salud pública mundial”, el Gobierno de la Ciudad de México, a través de su Secretaría de Salud (Sedesa), activó los protocolos de seguridad y tomó medidas preventivas en las dos terminales del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

Ante los últimos casos detectados en Estados Unidos y algunos países de Europa, recibí instrucciones claras y precisas del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinoza, para que esta secretaría a mi cargo fortalezca la vigilancia epidemiológica, con el fin de detectar a personas que pudieran tener el virus y así evitar su propagación.

La vigilancia epidemiológica consiste en una serie de acciones realizadas por personal de salud capacitado para identificar enfermedades transmisibles que representan un riesgo para la salud pública.

El virus del ébola puede pasar desapercibido porque el periodo de incubación es de dos a 21 días; sin embargo, los médicos que se encuentran en las dos terminales aéreas capitalinas están calificados para identificar los posibles síntomas de pasajeros que estuvieron en zonas de riesgo.

Es una enfermedad aguda, grave, que se caracteriza por fiebre brusca y elevada, debilidad intensa, dolor muscular, dolor de cabeza y garganta, seguido de vómito, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática; en algunos casos, hemorragias internas y externas.

VIGILANCIA

En México, la Secretaría de Salud federal es la autoridad encargada de la vigilancia epidemiológica; sin embargo, la Unidad de Sanidad Internacional del Aeropuerto es responsabilidad de la Secretaría de Salud del Distrito Federal. Por ello, desde el primer momento mantenemos una estrecha comunicación con las diversas líneas aéreas, con el fin de identificar los vuelos internacionales vinculados con el continente africano, que a través de sus diferentes conexiones llegan a la Ciudad de México, revisamos a los pasajeros de esos vuelos y distribuimos material informativo.

Un aspecto que reduce el riesgo significativamente es que México no tiene vuelos directos de África y los que llegan de Europa, Estados Unidos o Canadá notifican inmediatamente a las autoridades de sanidad del AICM. Cuando algún pasajero presenta cualquier síntoma, lo reportan directamente del vuelo y pasa al servicio médico de Sanidad Internacional, donde interrogamos al paciente para saber su procedencia y cuánto tiempo estuvo fuera, además de realizar una exploración física; sin escatimar medida alguna que nos permita descartar la presencia del virus.

En las dos terminales del AICM hemos privilegiado la información a través de la distribución, de agosto a la fecha, de más de 100 mil volantes y la exhibición de 300 carteles, tanto en inglés como en español, acción que continuaremos intensificando.

Con estas medidas no se pretende alarmar a la población ni a los viajeros internacionales, sino difundir las características de la enfermedad y las medidas que se deben tomar en caso necesario.

Amigas y amigos: si bien la sanidad internacional siempre está presente para monitorear diferentes enfermedades como la fiebre amarilla, cólera, chikungunya, entre otras, ahora estamos haciendo énfasis en el ébola y pueden estar seguros que en la Sedesa estamos trabajando y haremos todo lo que esté en nuestras manos para evitar el posible riesgo de una propagación de ese virus en nuestra ciudad.  

*Secretario de Salud de la Ciudad de México