Ciencia, educación y ambiente

La salud como prioridad

Como muchas otras naciones nuestro querido país se ha construido con la visión y el empeño de muchos de sus habitantes que han trascendido el simple hecho de pensar que algo puede estar mejor, para involucrarse y dedicar su vida a convertir en una realidad ese deseo que tiene como fin mejorar las condiciones de la sociedad.

En éste interés hemos conocido y reconocido a muchos destacados científicos, profesionistas, luchadores sociales, líderes comunitarios y muchos otros personajes que han contribuido a mejorar la calidad de vida de la comunidad sin olvidar a muchos anónimos ciudadanos.

Es interesante preguntarse de donde nace el interés de alguien por hacer una acción de beneficio comunitario y a veces de gran trascendencia como sucedió con el Doctor Eduardo Liceaga, un destacado médico que vivió un México muy intenso y de grandes cambios, el Dr. Liceaga nació en 1839 y murió en el mes de enero de 1920 así que en sus 80 años presenció y vivió grandes movimientos sociales en el país, así como la muerte de Maximiliano, el Porfiriato, la Revolución entre otros sucesos. En este marco y como médico fue sensible a todas las necesidades que en el aspecto sanitario y de educación tenía el México de la época, baste recordar que las epidemias de tifo eran frecuentes, el origen lacustre de la ciudad ocasionaba grandes encharcamientos que derivaban en fuentes de contaminación y mal olor, el agua potable llegaba por un drenaje construido en la época de la colonia el que ya tenía serias deficiencias, el agua llegaba a las fuentes públicas donde los aguadores las trasladaban a las casas con toda la manipulación y contaminación que esto significa.

El Dr. Liceaga quien tenía una visión integral de la salud, consideró que para mejorar esta condición en los habitantes de la ciudad tenían que realizarse diversas acciones. Así que manos a la obra y promueve que se construya un sistema de drenaje para proporcionar a la ciudadanía agua potable de manantiales limpios y desde luego realizando las modificaciones pertinentes a los edificios, donde propone un reglamento sanitario para su construcción así como la urbanización y el trazado de calles, instala estufas de desinfección en los puertos para impedir la entrada de enfermedades como el cólera o la peste. Introdujo la vacuna contra la rabia a México proporcionada por Pasteur, llegando también a producirla, así como la vacuna contra la viruela, el tétanos, la difteria por mencionar algunas. Una de sus grandes obras y que también han trascendido, fue la construcción del Hospital General que inaugura el 5 de febrero de 1905.