Ciencia, educación y ambiente

Una productiva imaginación

Lo más interesante que puede ocurrir cuando observamos algún objeto del mundo que nos rodea es la cantidad de preguntas que nos podemos hacer para entender lo que estamos viendo y en consecuencia buscar las formas de explicárnoslo ya sea un objeto, un fenómeno natural, o algún suceso que despierte nuestro interés. Seguramente muchos de los inventos y resultados de la creatividad humana, empezaron con la observación de alguien que le dio vuelo a su imaginación y logró productos que aportan a nuestra calidad de vida y que también alimentan nuestro pensamiento.

En éste caso podemos identificar muchas novelas, cuentos, o literatura en general que a través de su lectura nos permiten pasar gratos momentos ya sea viviendo aventuras o conociendo e imaginando múltiples sucesos que los autores narran en sus obras.

Al respecto podemos identificar a múltiples autores de obras que hemos leído alguna vez y que nos han dejado algún grato recuerdo así podríamos mencionar a muchos de ellos pero en ésta ocasión me refiero a un destacado escritor que logró despertar la imaginación a través de la narración de viajes extraordinarios acompañados con diversas ramas del saber científico.

Quien no recuerda las obras como "Viaje al centro de la Tierra", "La isla misteriosa" "De la tierra a la luna" "La vuelta al mundo en 80 días" por mencionar algunas, y a su autor Julio Verne, quien nació en 1828 y murió en 1905. Su afán por conocer más del mundo que le rodeaba sumado a su interés científico le llevó a encerrarse muchas horas en la biblioteca de la Sociedad Industrial de Amiens en Francia su país de origen para profundizar en los conocimientos que necesitaba para alimentar su fecunda imaginación.

Verne expresó en sus obras conocimiento de las ciencias naturales, de la geografía, paleontología, astronomía óptica, química, algo de física y otras áreas del conocimiento que le permitieron anticipar muchos de los inventos que varios años después se alcanzarían como el submarino, los trasatlánticos, el internet, el helicóptero, las naves espaciales, el viaje a la luna, el elevador, el avión, entre otros.

¿Cómo hizo alguien cuya formación no era científica para imaginar y escribir tantos sucesos extraordinarios y predecir a la vez tantos inventos en ocasiones con mucha precisión?

Julio Verne tuvo una gran imaginación alimentada de su inacabable curiosidad por el mundo que le rodeaba, así es como se convierte también en un difusor de la ciencia, y como muchos lo consideran un pedagogo que puso al alcance de los lectores conocimientos científicos de manera accesible entre otros fines para formar en los jóvenes el espíritu científico.