Ciencia, educación y ambiente

El nuevo lenguaje

Una de las primeras herramientas que el ser humano utilizó para comunicarse trascendiendo el tiempo y espacio fue la escritura. Sabemos que su importancia es tal que separa la historia de la prehistoria.

Conocemos que la escritura empezó con una representación cuneiforme marcada en tablillas de arcilla 30 siglos A.C y que fue expresándose posteriormente de diferentes maneras. En las escuelas se ilustra sobre las reglas y normas de la escritura y en eso estábamos cuando...llegó la tecnología.

Esta valiosa herramienta incursiona en todos los ámbitos de la vida. Apreciaremos que estamos rodeados de diversos medios tecnológicos y que estamos conectados por mucho tiempo, tanto en la cotidianía como en el trabajo.

Los nuevos escenarios nos llevan a buscar la interacción social, participando ahora en comunidades virtuales y para comunicarnos ideamos un nuevo lenguaje.

Analicemos la mensajería instantánea que utilizamos en el chat, en donde se abrevian palabras formando símbolos que representan ese nuevo lenguaje.

Si bien es común abreviar las palabras para una comunicación expedita como lo fue en algún momento el telégrafo o recordemos la taquigrafía, sin embargo esta modalidad es muy frecuente y entendidas por un grupo más cerrado de personas como son los adolescentes.

Podemos observar que en esta modalidad las palabras no se acentúan, se omiten letras como la "ñ" la "h" o incluso se comparten códigos de comunicación muy particulares para muestra algunos que se reportan: además – ad+, café –kf, aunque – a1q, enfadado –grr. Además de ingeniosas estas formas expresión están modificando la comunicación entre las personas. Al grado que ya existe el Diccionario SMS creado por la Asociación de Usuarios de Internet (AUI) en España. Se encuentra en este material una ortografía propia y permitida, y las abreviaciones de muchas palabras, entre ellas también la representación de los emoticones.

La aceptación de esta nueva forma de expresión es muy amplia entre los millones de jóvenes que utilizan la tecnología ya sea para estar en contacto con las comunidades virtuales a las que pertenecen o simplemente para estar enterados de su entorno social.

Cabría preguntarnos si la tecnología también cambiará nuestra forma de expresarnos mediante la palabra escrita o se abrirán nuevas formas que será necesario conocer como parte de los recursos que el siglo XXI nos presenta.