Ciencia, educación y ambiente

¿Por nacer humanos, tenemos derechos?

Tema necesario es hablar de una aspiración compartida de las comunidades humanas, que es el respeto fundamental a los derechos básicos que como personas tenemos, y que conmemoramos el pasado día 10 de este mes de diciembre,fecha que fue proclamada por las Naciones Unidas en el año de 1950.

Entre los múltiples derechos proclamados encontramos el derecho a la educación, en donde se hace énfasis, en favorecer la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones. En éste sentido hemos escuchado en reiterados discursos y planteamientos, cuando se trata de promover acciones para un futuro mejor y con calidad de vida, que se alude a la educación como la opción fundamental, situación definitivamente cierta y cada vez más necesaria ante el cambiante e incierto mundo moderno que vivimos.

Sin embargo ¿cómo educar en derechos humanos? Cuándo los programas de estudio tienen múltiples temas académicos que abordar y que el tiempo asignado para las clases sea insuficiente, y más si consideramos que educar en derechos humanos no es realmente una actividad que se pueda aprender en una lección, sino que es un proceso de análisis, que promueva el crear conciencia y fomentar una cultura que incluya el respeto, la equidad, la paz.

En este sentido esta educación debe partir del núcleo familiar y encontrar eco y respaldo en las estructuras comunitarias y escolares. En México este tema ya se consideraba desde la Constitución de 1857 bajo el título de Derechos del Hombre, en donde se incorporaba el derecho a la libertad, la enseñanza, a la libertad de publicar y escribir entre otras, la historia nos muestra los múltiples esfuerzos que en este tema se han realizado hasta la creación de una Comisión de los Derechos Humanos. Actualmente el tema de los Derechos Humanos está considerado en las políticas públicas de educación. Sin embargo es necesario partir de un diagnóstico que sustente el desarrollo de programas específicos y que a la vez permita evaluar el impacto de los mismos en la sociedad.

Uno de los retos que enfrentamos como sociedad a nivel de urgente de atención, se refiere a la necesaria sana y segura convivencia, situación que requerimos construir todos retomando los valores fundamentales que quizá en la vorágine del mundo globalizado y competitivo que vivimos hemos dejado de lado.