Ciencia, educación y ambiente

Mujer liberal y ejemplar


La vida en México en la era novohispana se regía por un principio de intolerancia, éste hecho trascendía a los espacios privados incidiendo principalmente en las mujeres.

Ya que el ideal femenino era la imitación de la Virgen María, las mujeres vivían recluidas en la casa de la familia, en los conventos o en la casa del marido, a lo sumo, asistían con sus restricciones a las escuelas "amigas" donde aprendían cuentas, religión, lectura, escritura y labores manuales.

Cuando triunfa el proyecto liberal con Benito Juárez implica el fin de las estructuras coloniales, el puente que se construyó entre ambos extremos fue penoso y de altas exigencias, había que generar un cambio cultural y social, romper muchos esquemas ya establecidos y marcar un rumbo nuevo. En la época de la Reforma participaron con muchas dificultades las mujeres, entre ellas una que trasciende con muchos merecimientos: Margarita Maza de Juárez de quien este 2 de enero se cumplen ya 146 años de su fallecimiento.

Sabemos que fue la esposa del Presidente Benito Juárez, madre de sus 12 hijos 9 mujeres y 3 hombres, que 5 de ellos murieron siendo pequeños. Sin embargo detrás de este recuento está una mujer que vivió la resistencia al paso de una era de restricciones, al inicio de una época liberal. Ella asumió su responsabilidad y fue protagonista de múltiples actividades que apoyaran al proyecto de su esposo. Cuando Santa Ana mandó al destierro a Juárez ella sufrió persecución, para el sustento de sus hijos tejía ropa para niños y atendía un expendio de pan.

Margarita vivió 10 años en constante zozobra, una guerra civil en Veracruz, el tránsito por caminos difíciles y peligrosos en la sierra de Oaxaca y el norte del país. El nacimiento de varios de sus hijos y fallecimiento de algunos de ellos, así como la separación de su esposo. En sus cartas a Juárez Margarita le refiere en relación a la muerte de sus hijos que: "la tristeza que tengo es tan grande que me hace sufrir mucho; la falta de mis hijos me mata..."

Sin embargo, fueron relevantes sus funciones como representante diplomática, su ideología liberal le llevó a una lucha contra la cultura dogmática para construir una de tolerancia y respeto que sigue en proceso. A su muerte a los 45 años se le rindieron múltiples homenajes pero en particular el reconocimiento a una mexicana que amó a su patria y que luchó por sentar las bases de un mejor país.