Ciencia, educación y ambiente

Los incomprendidos pies

En ésta época del año una de las actividades físicas que más realizamos es caminar, y no tanto por ejercicio que muy saludable sería, sino porque estamos buscando artículos para los festejos que la navidad nos invita a realizar y para la adquisición de algunos presentes que no afecten demasiado el bolsillo. Esta búsqueda trasciende el kilómetro o menos que normalmente realiza un ser humano de la ciudad por día, y por consecuencia la parte del cuerpo que más dolor o molestia refiere al final del día, son los pies.

El pie humano es una parte muy compleja y estructuralmente impresionante pues con sus 26 huesos y la diversidad de ligamentos, músculos, nervios, glándulas sudoríparas etc., sustentan nuestro cuerpo en posición vertical y permiten la locomoción, asimismo soportan el peso del cuerpo que se incrementa hasta cuatro veces cuando se corre.

Si bien la anatomía de nuestro cuerpo responde a un ser vivo que se desplaza hasta 30 kilómetros diarios como el hombre primitivo, nuestra sociedad actual es sumamente sedentaria y si caminamos lo hacemos con el escaso conocimiento de la anatomía de nuestras extremidades inferiores, privilegiando en particular las mujeres, la moda, utilizando el calzado diseñado para la parte estética visual pero no para la parte funcional de nuestro organismo.

Esta sujeción a la exigencia social no es reciente, el ideal estético en el mundo clásico de los griegos se sustentaba en la perfección de las medidas del cuerpo que tenía que ser ocho veces el tamaño de la cabeza y también había una descripción matemática para la dimensión de los brazos cadera etc. También encontramos la referencia del tamaño de los pies de las mujeres chinas por un máximo de 18 centímetros y que para lograrlo se les fracturaban los huesos de los dedos desde los 4 años y vendando para lograr un tamaño tan pequeño como el de una cajetilla de cigarros. Esta práctica afortunadamente se canceló en 1911. Actualmente la estética remite a las mujeres al uso de zapatos con grandes tacones que afectan el desplazamiento y la columna, en el futuro habrá alguna exigencia adicional en donde lo menos sea cuidar los maravillosos pies.

Ante el incremento de problemas de salud que entre sus causas esta la falta de actividad física en más de 60% de la población mundial cabría pensar que un buen regalo serían unos zapatos para caminar anatómicamente funcionales.