Ciencia, educación y ambiente

Un importante descubrimiento

El afán que tiene el ser humano por entender y muy seguido manipular el mundo que nos rodea, ha llevado a descubrimientos que cambiaron la historia de la humanidad. En ocasiones estos descubrimientos son duales pues por una parte pueden ofrecernos grandes ventajas y mejorar nuestra calidad de vida y por otra significar grandes amenazas, como es el caso de la energía atómica que puede aplicarse para múltiples fines tanto de salud como generación de satisfactores o también de destrucción.

También es cierto que muchos de éstos descubrimientos se presentan en la naturaleza de manera casual y que solo se requiere contar con la capacidad de observación y el conocimiento suficiente para interpretarlos, claro que también es necesario en muchas ocasiones contar con el equipo adecuado, como sucedió con el importante descubrimiento de una sustancia que evitó la muerte de miles de personas y que cambió la forma de entender y acercarse al complejo e interesante mundo microscópico. Su descubrimiento lo realizó el bacteriólogo escocés Alexander Fleming quien ya desde el año 1922 había logrado aislar en su laboratorio una enzima conocida como lisozima que localizó en las lágrimas y el moco y que podía destruir las bacterias.

Estudiando a éstos microorganismos dejó un cultivo de estafilococo dorado al descubierto, cuándo observó que se había desarrollado una especie de pelusa de moho encima del cultivo y lo más interesante era que ésta pelusa estaba rodeada de un halo en donde ya no estaban los estafilococos que antes ahí se podían observar y que tampoco podían crecer. Seguramente la sorpresa y las miles de preguntas que se le ocurrieron hacerse a Fleming han de haber sido muchas y muy interesantes, y buscando respuestas decidió que posterior a sus análisis este moho liberaba alguna sustancia que inhibía el crecimiento de las bacterias y le llamó Peniciliumnotatumo penicilina como la conocemos más frecuentemente.

Con éste descubrimiento y el trabajo de varios bacteriólogos la penicilina se empezó a utilizar de forma masiva en la Segunda Guerra Mundial, y ha sido muy útil en el combate de enfermedades como la sífilis o la gonorrea resultando un poderoso bactericida que ataca múltiples infecciones. Cabe mencionar que algunas culturas antiguas aplicaban la pasta del moho que se formaba en los arneses de cuero o en el maíz en las heridas de los guerreros para evitar infecciones.