Ciencia, educación y ambiente

La ilusión y el regalo

Es fascinante observar en éstas fiestas navideñas como los niños se ilusionan tanto con la posibilidad de recibir regalos de alguien en quien creen, sin haberlo visto más que en representaciones, así el día de Navidad y el ya cercano Día de Reyes se vuelve un suceso que surge de la imaginación de los pequeños y que les permite comprender, interpretar y recrear el mundo que les rodea.

La fantasía infantil es una herramienta muy importante para los educadores, ya que promueve que los niños entiendan patrones de conducta, logren la empatía con los demás y fomente su creatividad. Si sumamos ésta ilusión infantil a la posibilidad que tienen los niños de contar en estas fiestas con un obsequio que les permita seguir fomentando su fantasía a través del juego, seguramente tendremos una buena combinación que fomente la imaginación de los pequeños y que se asocia al regalo, el que por cierto, es una vieja costumbre que parte desde épocas remotas y que en sus inicios se entregaban a la persona como hacían los romanos, elementos de la naturaleza o productos artesanales como panes y miel. También las flores fueron en su momento el obsequio más frecuente adicionándole un simbolismo a su color o forma, circunstancia que se mantiene hasta nuestros días.

Curiosamente en China los regalos tienen en ocasiones un significado más complejo y que se requiere analizar cuidadosamente ya que regalar una tortuga significa edad avanzada y los relojes se asocian con la muerte.

El obsequio a los niños con motivo del Día de Reyes es una remembranza a los obsequios que el pequeño niño Jesús recibió por parte de los muy populares Reyes Magos, regalos que tenían además un significado muy simbólico. La mirra era una resina muy apreciada que se usaba para elaborar perfumes, embalsamar a los muertos y diluir la tinta de los papiros, así mismo se utilizaba para problemas digestivos. El incienso que se utilizaba en rituales religiosos y curativos para la ansiedad y depresión, y finalmente el oro con un gran valor material. En alusión a éste hecho cargado de historia e interpretaciones, los niños modernos reciben de acuerdo a las costumbres del país que provienen diversos obsequios, que van desde los dulces, dinero, juguetes tradicionales o los juguetes modernos que son más sofisticados.

El objetivo final del regalo es lograr que el niño juegue, ya que se ha demostrado por diversos pedagogos en la historia de la educación, la importancia que el juego tiene en las etapas del desarrollo infantil, incluso el juego ha sido considerado como uno de los derechos de los niños por las Naciones Unidas en el año 1989,

Con el juego el niño desarrolla la imaginación y la capacidad creativa así un regalo bien seleccionado puede ser una importante herramienta para su crecimiento intelectual.