Ciencia, educación y ambiente

Un gran descubrimiento

Cuando el factor tiempo es considerado en el escenario de nuestras reflexiones relacionadas con la historia de la humanidad, no dejamos de sorprendernos como en el corto espacio que los seres humanos hemos habitado la tierra, nos ha movido nuestra natural curiosidad para que partiendo de la observación y luego el cuestionamiento sobre las causas que producen los fenómenos que nos rodean, encontremos respuestas o las estrategias que nos lleven a explicarnos lo que no comprendemos. Esa interrogación a la vida cotidiana lleva a tratar de satisfacer el deseo de conocer, de inventar,de desplazarse.

Remontar el espacio que nos brinda certidumbre y adentrarse en los terrenos de lo imaginario requiere múltiples factores, tanto en la perseverancia para encontrar una respuesta a un reto que nos lanza la naturaleza, como sucede en la búsqueda de la forma de resolver una enfermedad ocasionada por algún virus o bacteria, o el ánimo de buscar nuevos horizontes en los terrenos que son inciertos o inseguros en éstos procesos media la iniciativa y la perseverancia de quien lo realiza pero también cuentan los factores políticos, financieros, intelectuales.

En el interés de ampliar y conocer los espacios que habitan las sociedades humanas, responde en principio una necesidad vital, se parte de la búsqueda de lugares para que se logren mejores cultivos o el crecimiento del ganado, después las rutas comerciales, como fue el caso de la curiosidad de los cosmógrafos y navegantes por encontrar una ruta directa hacia las especies de la India o hacia el oro de Sudán. En este escenario seguramente surgieron hace ya más de 622 años en un genovés llamado Cristóbal Colón las preguntas, ¿Se podrá rodear África?, ¿Se podrá cruzar el Océano? Colón cree en la existencia de tierras más cercanas refiriéndose a islas nuevas y desde luego buscará una nueva ruta hacia la Indias, y como a muchos que proponen nuevas ideas o proyectos encuentra serias dificultades para concretar su sueño de encontrar nuevas tierras, finalmente logra el patrocinio necesario, parte a su aventura cambiando su nombre de Cristóforo Colombo a Cristóbal Colón. Y sintiéndose en potencia un virrey español. Finalmente después de 34 días de travesías y múltiples vicisitudes un marinero de la Pinta Rodrigo de Triana, grita "¡Tierra!" cuándo visualiza la blanca arena de lo que ahora se considera fue una de las últimas Bahamas al norte de la punta oriental de Cuba, bautizada por Colón como San Salvador. Ese 12 de octubre de 1942 se descubrió América, pero sobre todo una respuesta a la curiosidad y la perseverancia del ser humano.