Ciencia, educación y ambiente

La energía, recurso vital

El crecimiento de las poblaciones humanas ha derivado en un importante impacto al invaluable recurso natural, especialmente al relacionado con el uso de las necesarias fuentes de energía que nos permiten la calidad de vida que tenemos y la sobrevivencia de la especie humana.

El primer acercamiento al poderoso cambio que gracias a la energía se realizó en las primeras poblaciones humanas fue con el descubrimiento del fuego, su capacidad transformadora tanto en la condición de vida como en la transformación de los metales y los alimentos llevó a buscar nuevas fuentes de energía que permitieran el movimiento y traslado de recursos, así se utilizó para diversos procesos la fuerza del agua, la del viento, el petróleo y recientemente la energía solar y la geotérmica siendo ésta última la derivada del calor de las capas internas de la tierra en donde se alcanzan importantes temperaturas que pueden utilizarse para generar electricidad, calefacción para casas y edificios así como aplicarlo a la agricultura, la piscicultura, los minerales entre otros.

Los recursos que la naturaleza nos brinda son múltiples aunque es muy común que consideremos que son inagotables, simplemente el uso del recurso natural para la calefacción de nuestras viviendas se estima que en los países en desarrollo llega a mil 200 millones de metros cúbicos en comparación con los 150 millones que usan los países desarrollados sin embargo la madera que se emplea como combustible para la transformación y la utilización en servicios en los países en desarrollo es mayor que la demanda de la leña para actividades domésticas.

También el uso excesivo del combustible fósil o petróleo lleva a una crisis energética en donde las cifras nos indican la falta de uso racional de este importante recurso, como se reporta en algunas publicaciones, que una pequeña parte de la población mundial consume una gran parte de los recursos como sucede en Estados Unidos con una población de 296 millones de personas que consumen más petróleo que China con mil 300 millones de habitantes.

Ante esta circunstancia resulta necesario invertir tiempo e investigación en la búsqueda de alternativas energéticas que no afecten a la naturaleza evitando las consecuencias de alto impacto ambiental como es la quema de leña y pérdida de áreas boscosas, la emisión de gases de efecto invernadero, la contaminación del agua por los procesos industriales a los que se somete.