Ciencia, educación y ambiente

El cerebro zombi

Seguramente los miembros de las sociedades humanas de todos los tiempos tenemos en nuestra conciencia imágenes y recuerdos de misteriosos personajes que formaron parte de nuestros temores, interés y curiosidad cuando fuimos menores de edad, quizá hasta llegamos a pensar que éstos personajes existían y por lo tanto fueron motivo de nuestra necesidad e insistencia, de dormir a veces, con la luz prendida.

Seguramente estas imágenes aún nos acompañan como parte de las referencias de seres fantásticos que alimentaron nuestra imaginación y que siguen despertando diversas sensaciones en cada uno de nosotros gracias a las recreaciones modernas por las que muchos de ellos han transitado, difundiéndose por los medios de comunicación con el soporte de la tecnología, así hemos visto a vampiros carismáticos y seductores que no viven necesariamente en tumbas y espacios tenebrosos, ángeles, brujas, sirenas, y entre todos ellos los populares y multifacéticos zombis.

Pero en el caso de los muertos vivientes que en nuestro idioma es la palabra correcta, existe un antecedente médico que es interesante conocer y que se registra como una rara enfermedad mental que se conoce como síndrome de Cotard o síndrome del zombi, el paciente que lo padece "afirma que está muerto que huele a carne podrida y que tiene gusanos deslizándose sobre su piel" éste síndrome fue descrito por el Dr. Jules Cotard, un neurólogo francés en el año de 1880. La primer paciente que atendió con síntomas extraños fue una mujer de 43 años que mencionaba que ella era solo "piel y huesos". En esa época seguramente se pensó en muchos y diferentes motivos para explicarse tan raro comportamiento; el Dr. Cotard lo explicó considerando en la paciente, un estado depresivo exagerado, sin embargo sus trabajos y observaciones llevaron con el tiempo al análisis del cerebro de las personas que manifestaban ser muertos vivientes, y se han encontrado cambios importantes en éste importante órgano así como carencia de memoria emocional y la consideración de que se afectan diversos componentes cerebrales en los pacientes que padecen el síndrome de Cotard y que actúan como zombis.

El cerebro de un zombi esta alterado de tal suerte que su conducta es la típica que vemos en las películas y los videojuegos. Desde luego que también están los zombis que son parte y consecuencia de la cultura vudú donde de acuerdo a las investigaciones del Dr. Wade Davis de la Universidad de Harvard, se utiliza un "polvo zombi" que podría ser una neurotoxina muy poderosa que bloquea la terminaciones nerviosas y genera en un ser humano una conducta zombi.

Los estudios sobre el cerebro confirman lo relevante que significa conocer más sobre la relación que tienen las moléculas responsables de la actividad de las células nerviosas con la complejidad de los procesos mentales, este conocimiento nos permitirá comprender y combatir muchas enfermedades y entender muchas de las conductas que a veces nos parecen inexplicables.