Ciencia, educación y ambiente

Las células inmortales

Son muchas las sorpresas y los motivos que para maravillarnos nos brinda la naturaleza, entre ellas la amplia y polifacética diversidad animal, las diversas conductas de los seres vivos cuando se aparean, o luchan por su territorio, los fenómenos a veces tan difíciles de entender como el mimetismo de algunos organismos como los insectos que simulan ser hojas o pequeñas ramas para evitar a sus depredadores, o la capacidad de regeneración de algunos organismos que como las lagartijas recuperan su cola si ésta es mutilada, y ni qué decir del fenómeno de la migración que lleva a pequeños y aparentemente frágiles organismos como las mariposas monarca a volar durante largos periodos desde Canadá hasta México para invernar.

En todos éstos procesos intervienen muchos elementos que cada organismo tiene en su propia estructura genética y que a través de múltiples estudios realizados por los científicos durante años se han identificado y así nos explicamos muchos de los fenómenos naturales que nos rodean.

Y en el interés de explicarnos los fenómenos que nos rodean se abren otras vertientes como es el conocer los procesos asociados a las múltiples enfermedades que padecemos y que tienen como en el caso de cualquier ser vivo su origen en nuestro propio metabolismo y su expresión en la unidad anatómica y funcional de los seres vivos que son las células las que se reproducen como parte de su condición natural, y que así lo han hecho desde que apareció el primer ser vivo, pero que también ante un crecimiento anormal pueden causar la temida enfermedad del cáncer.

El estudio de ésta enfermedad ha generado una interesante polémica en un caso específico que se refiere al cultivo indefinido de células humanas cancerígenas. Cultivo que tiene más de 60 años realizándose y que ha permitido la publicación de más de 75000 artículos sobre importantes estudios, y avances sobre el cáncer y otras enfermedades.

Estas células inmortales de las que se dice se han hecho crecer entre 20 y 50 toneladas de ellas, también han traído a su original propietaria HenriettaLacks una joven mujer dedicada al cultivo de tabaco en Estados Unidos, a la luz pública a más de 60 años de su muerte, pues sus familiares reclaman que las células del cáncer que ella padeció se le extrajeron sin su consentimiento y porque se han generado millones de dólares con los resultados de las investigaciones en donde las células de Henrietta han sido determinantes. Quizá los familiares logren algún reconocimiento como les ha ofrecido el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos sería algo justo en memoria de una mujer humilde que finalmente sus células siguen reproduciéndose y convirtiéndose en inmortales aportando información para combatir enfermedades entre ellas el cáncer que fue la causa de la muerte y de la trascendencia de HenriettaLacks.