Ciencia, educación y ambiente

La célula

Quizá uno de las experiencias que más recordamos de la primaria es cuando el maestro o maestra nos enseñó las células de una capa muy fina de una cebolla, que se veían mejor teñidas con algún colorante, muchos estudiantes consideramos que esa era la forma de cualquier célula e incluso en clases posteriores, en la materia de biología empezábamos por estudiar la célula por ser la parte más sencilla de un organismo, sin embargo los estudios científicos y con el trabajo de muchos investigadores ahora dimensionamos lo maravillosa y compleja que es una célula, fuente de vida y origen de la misma.

El nombre con el que conocemos a esta parte tan importante de los seres vivos se la debemos a un científico inglés del siglo XVIII Roberto Hooke quien a través de un microscopio muy rudimentario que él mismo construyó observó una laminilla de corcho realizando un dibujo de la misma, el que aún se conserva con otras observaciones publicadas en la obra Micrographia y en donde registraba que esa pequeña lámina de corcho parecía un panal formado por pequeñas celdillas a las que llamó células. Este gran descubrimiento que quizá en su época no tuvo gran impacto abrió el mundo de la ciencia para investigar el microcosmos, con el apoyo de la tecnología así se observaron otros seres vivos como bacterias, sangre, protozoarios y múltiples organismos o parte de ellos lo que con su estudio ha permitido lograr mejorar sustancialmente la calidad de vida de los seres humanos. Sin embargo la célula también sufre cambios o mutaciones en su DNA y causan una enfermedad que resulta ser un gran reto a vencer para la salud humana y que el día mundial contra el cáncer el 4 de febrero tuvimos la oportunidad de reflexionar y conocer más sobre este proceso de crecimiento descontrolado de las células, su forma cambia y pueden migrar a otras partes del cuerpo dañando diferentes órganos. Los expertos dicen que la prevención y detección temprana de esta enfermedad es fundamental para detener su aumento el que alcanza una incidencia de más del 60% de los casos en Africa, Asia, América Central y del Sur. El cáncer es una enfermedad quizá tan antigua como la humanidad ya que se han encontrado algunos registros de su presencia en cadáveres momificados, Galeno lo identificaba como bilis negra por el desequilibrio de los cuatro fluidos que circulaban en nuestro cuerpo, Actualmente existen diversas alternativas para tratar este mal sin embargo como siempre es mejor la prevención y llevar una vida saludable que no altere el orden metabólico de nuestras valiosas células.