Ciencia, educación y ambiente

Rosario Castellanos

En este mes que celebramos el Día Internacional de la Mujer la difusión sobre la vida y obra de destacadas mujeres es más frecuente, lo que nos permite acercarnos y conocer los empeños y esfuerzos que la mitad de la población realizó o realiza, para ser reconocida socialmente y considerada con equidad.

Aunque son pocas las mujeres que históricamente podemos identificar, la mayoría tiene el común denominador de haber realizado una lucha contra corriente de los estereotipos sociales y en muchas ocasiones familiares para lograr sus propósitos de superación y formación.

Una de las mayores carencias que el género femenino ha padecido ancestralmente es la falta de acceso a la educación, de esta forma consideremos que si se carece de la preparación académica necesaria, es difícil alcanzar las metas con las que seguramente muchas niñas sueñan desde pequeñas. Aunque actualmente las instituciones educativas ofrecen espacios para la formación en todos los sentidos y sin distingo de género, el reconocimiento en el trabajo y las mismas oportunidades en estos sitios no siempre son de manera equitativa sin dejar de mencionar la violencia que frecuentemente se ejerce contra las mujeres.

Para fortuna y orgullo en nuestro país algunas mujeres han logrado trascender por su capacidad, creatividad y obra reconocida como es el caso de Rosario Castellanos destacada en el ámbito de la literatura, ella con su poesía, cuentos y novelas luchó por crear conciencia y defender los derechos de las mujeres. Su gran sensibilidad hacia los indígenas, con los que convivía en Comitán Chiapas lugar en donde transcurrió parte de su infancia y adolescencia, y ante el abuso y violencia que se ejercía hacia las mujeres de estas etnias,le lleva a sentirse incómoda y ajena al grupo social al que pertenecía por lo que les regala las tierras cuándo sus padres fallecen.

Rosario Castellanos Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en donde fue maestra y funcionaria, impulsó la cultura en diversos espacios y recibió también múltiples reconocimientos por su obra. En el año de 1971 fue nombrada embajadora de México en Israel, en donde fallece tres años después.

Sus restos fueron colocados en la ahora Rotonda de las Personas Ilustres.