Ciencia, educación y ambiente

La Revolución del Conocimiento

A lo largo de la historia se han presentado muchos cambios en la estructura de las comunidades humanas, sin embargo es en los últimos 40 años que éstos han sido radicales o como recientemente se les conoce como revoluciones que inciden en nuestra forma de vivir y de entender el mundo laboral y cotidiano.

Enfrentamos la revolución informática, la revolución genética y desde luego la revolución del conocimiento con ésta última y el paso del tiempo se han modificado sustancialmente los escenarios de la humanidad, simplemente como dato consideremos el aumento poblacional que ha pasado de mil millones de habitantes en el año mil 800 a 7 mil millones actuales con una población estimada para el año 2050 de 10 mil millones de habitantes, la expectativa de vida en nuestro país era de 34 años en 2030 para 1970 eran 61 años y ahora en 2014 es de 75 años; así mismo la mortalidad infantil ha disminuido 70% en relación a 100 años atrás.

Es indiscutible que los avances científicos y tecnológicos han modificado en muy corto plazo los escenarios que vivíamos de manera cíclica, y con una proyección que tenía un amplio margen de certeza. Ahora quienes vivimos esta sociedad enfrentamos retos multifactoriales que requieren de nuestro conocimiento y actualización permanente.

Ante ésta circunstancia y ante el inicio de éste ciclo escolar nos preguntamos ¿qué es lo que requiere aprender nuestra población joven para estar en condiciones de resolver los retos y problemas que el incierto mundo de hoy les depara?

Quizá algunos piensen que es necesario que los estudiantes tengan una mayor cantidad de información, otros que se preparen escolarmente enfrentando problemas, o quizá se considere, que los alumnos requieren memorizar más datos para entender los procesos de los diversos contenidos académicos y así estructurar los necesarios conceptos.

Existen en consecuencia múltiples propuestas para mejorar la educación de los jóvenes estudiantes a diversos niveles educativos, sin embargo poco consideramos la forma y los mecanismos que utiliza nuestro cerebro para aprender. En este sentido el Psicólogo Howard Gardner nos habla en su libro Cinco mentalidades para el futuro, de justamente cinco capacidades que debe tener una mente del futuro y que son: Mentalidad disciplinada, Mentalidad sintetizadora, mentalidad creadora, mentalidad respetuosa y mentalidad ética.

Si analizamos estas capacidades podremos observar que están muy relacionadas con el pensamiento complejo, el que propicia aprender a pensar, y al que Gardner las refiere como mentalidad.