Ciencia, educación y ambiente

Reciclar el árbol de Navidad

El gran gusto y emoción que nos invade y en particular a los niños cuando llevamos el árbol de navidad a la casa para adornarlo con motivo de las fiestas navideñas se vuelve una pesada carga al momento de desecharlo, ya que no encontramos una vía adecuada para hacerlo y lo que nos resulta más sencillo es dejarlo en el exterior de las casas para que sea colectado por el servicio de limpia, por este motivo podemos observar a veces durante varios días árboles secos y con residuos de adornos navideños en las banquetas, esperando ser trasladados lo que en ocasiones tiene un costo adicional.

Este tradicional adorno navideño representa ya una fuente de ingresos importante para muchas empresas y campesinos mexicanos, también representa una mejora al medio ambiente al ser parte del proceso de recuperación de suelos reactivando la economía de áreas rurales. Además de la recarga del acuífero y la captura de carbono.

De acuerdo a la Comisión Nacional Forestal (Conafor) se presentan solicitudes de apoyo para la siembra de estos árboles por parte de los propietarios de terrenos de siembra y se apoya con recursos económicos a los proyectos viables que cuenten con al menos 10 hectáreas para que planten los árboles de navidad cuyo proceso de crecimiento toma de cinco a diez años. Se calcula que la demanda de éstos árboles alcanza en el país la cifra de 1.8 millones de árboles cubriéndose con la producción nacional el 44% es decir que se necesita importar más producto para satisfacer toda la demanda que se presenta en nuestro país. Con este antecedente la adquisición de árboles naturales resulta benéfica en muchos sentidos, sin embargo aún nos falta la cultura del reciclaje que en el caso del árbol puede lograrse al ser triturado y convertirse en composta o material para la elaboración de algunos productos.

La empresa del cultivo de los pinos de navidad genera grandes beneficios a los agricultores y al medio ambiente, ya que no solo mejora la calidad de la tierra sino también a la fauna asociada a estas plantaciones y la humedad del ambiente. Intentemos ahora que así como celebramos nuestras tradiciones y días festivos recientes, hagamos parte de este proceso el reciclaje del arbolito navideño para regresarle a la naturaleza la materia prima que permitirá generar nuevos beneficios a futuras plantaciones.