Ciencia, educación y ambiente

Mujer y ciudadana

En éste mes, conmemoramos con gusto el hecho que en el año 1953, justo el día 17, cuándo el presidente Ruiz Cortines envío una iniciativa al Congreso de la Unión que otorga el derecho al voto a la población femenina mexicana, al reformarse los artículos 115 y 34 de la Constitución Política en donde se puede leer: "Son ciudadanos de la República, los varones y las mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan además, los siguientes requisito: haber cumplido 18 años siendo casados, o 21 si no lo son, y tener un modo honesto de vivir".

Si bien éste es un paso fundamental puesto que se reconoce la ciudadanía a la mujer después de que lo establecieran 10 países más en nuestro continente antes que México, no deja de ser un motivo de reflexión el preguntarnos porque tardamos tanto en llegar a que se reconociera que las mujeres mexicanas no eran menores de edad por la condición de género y que se debería por lo tanto acreditar su ciudadanía.

Han transcurrido 61 años, y aunque mucho se ha avanzado en la apertura de espacios entre ellos los educativos para que las ciudadanas mexicanas participen y se expresen, continúa latente la idea de que las mujeres elijan para su formación profesional áreas más relacionadas con lo creativo, el diseño, la psicología, la salud, o la educación entre otras.

Si bien las instituciones de educación superior han incrementado de manera importante la matricula femenina que ha pasado del 17% en los años 70 del siglo pasado al 50% en años recientes, la preferencia por áreas del conocimiento como las ciencias o las ingenierías no son las que tradicionalmente eligen las mujeres, y aún ya egresadas de un nivel superior, el escenario laboral no es del todo equitativo pues en ocasiones las mujeres perciben un salario menor por un trabajo igual al de un varón, o incluso por ser jefas de familia aceptan condiciones inequitativas. De acuerdo al observatorio laboral el porcentaje de las mujeres profesionistas ocupadas en el país representa el44.65% del total de profesionistas ocupados alcanzando las carreras de mayor porcentaje de ocupación las de formación docente, trabajo y atención social así como enfermería y cuidados, todas profesiones muy importantes y necesarias, sin embargo es necesario promover en la ciudadanía en general y en las jóvenes generaciones de niñas el interés y motivación por acercarse y formarse en las áreas de las ciencias, las ingenierías, la robótica y la tecnología, ya que no solo representan una importante opción formativa para el futuro sino también un espacio que se enriquecerá con la creatividad femenina.