Ciencia, educación y ambiente

El Frío y el chocolate

Hace algunos años que era común en nuestras abuelas mencionar que la naturaleza nos ofrecía, de acuerdo a la temporada del año, alimentos que eran específicos para conservar la salud y mantenerse en buen estado de ánimo, así en época de calor disfrutábamos de frutas jugosas y digestivas y en época de frio las futas que fortalecían las vías respiratorias. Muchos crecimos consumiendo las frutas de temporada y los derivados que de ellas se hacían para sortear las enfermedades propias de cada estación. Sin embargo cuándo hacía frío también disfrutamos cuándo pequeños y seguramente lo seguimos haciendo, de un alimento atemporal que preferentemente lo consumimos líquido y caliente; el deliciosos chocolate.

Este producto del árbol de cacao tiene una singular historia cuyas raíces se registran en la cultura maya, la que cultivaba los árboles para obtener el cacao que proporcionaba vigor físico y longevidad, además de curar las heridas. Fueron los mayas los que crearon una bebida amarga que llamaron "chocolha" a la que le añadieron luego miel, maíz e incluso picante. Las semillas de cacao se utilizaron como monedas y los aztecas llamaron a la bebida "xocolatl" Dicen los cronistas que Moctezuma lo consumía varias veces al día.

Después de la conquista el chocolate se convirtió en una bebida favorita en eventos y reuniones sociales, añadiéndole varios condimentos y considerarla como una bebida que devolvía fuerza y equilibrio al cuerpo. Las personas de escasos recursos la preparaban con maíz, para su mayor rendimiento. El gusto por el chocolate llevó al diseño de tazas especiales para que no se ensuciara la ropa ni el labio superior al tomar la espumosa bebida. En los conventos se incrementó su consumo en la justificación de que ayudaba a mantenerse en estudio y oración por más tiempo. Ante esta circunstancia el obispo decretó que para el cumplimiento de los votos de las monjas se prohibiría el consumo excesivo del chocolate, al grado que en la orden del Carmen se elevó esta prohibición a nivel de voto.

El chocolate contra muchas creencias es una saludable fuente de flavonoides que mantiene el corazón saludable, alivia la depresión, es antibacteriano y antioxidante. Pero su contenido calórico y de grasas lleva limitar su consumo a 30 gramos al día recomendando el chocolate amargo, el que podemos consumir para combatir el frío de una manera deliciosa.