Ciencia, educación y ambiente

Controlar a distancia

Es indiscutible que el empeño y entusiasmo que apliquemos en algún área de nuestro interés nos puede rendir buenos frutos, quizá logremos avances en el conocimiento científico, o logremos un nuevo prototipo, o alguna realización plástica, o simplemente sea muy placentero el estar realizando en la cotidiana algo que nos gusta y motiva. Esta es una condición para que se logren avances en muchos campos del conocimiento, la creatividad, la inquietud por investigar, el mejorar continuamente los equipos, procedimientos o productos en general son los soportes de muchos proyectos tecnológicos que hoy en día están a nuestro alcance.

Entre ellos se destaca un invento que puede tanto divertirnos como ser la base de múltiples dispositivos de control remoto, pensemos en aviones o barcos tripulados a distancia o el juguete que tanto entusiasma a los niños. El control remoto es un invento reciente que está cumpliendo apenas 112 años y se le debe a un español Leonardo Torres Quevedo, ingeniero de caminos, matemático e inventor en múltiples áreas como fue la aeronáutica, el transporte, la computación, la inteligencia artificial y el control remoto al que se le conoció como Telekino que significa movimiento a distancia y que surge ante la necesidad que tenía el Ingeniero Torres Quevedo por conducir globos y dirigibles aunque no siempre encontraba algún piloto dispuesto a tomar ese riesgo. Inventa entonces un instrumento que recibía órdenes codificadas en una señal de radio y así controlaba los sistemas electromecánicos del Telekino. Era tan lógico y práctico que se le definía al como "Un sistema telegráfico con o sin cables, cuyo receptor fija la posición de un interruptor que maneja un servomotor que acciona algún tipo de mecanismo"

Fue un 6 de septiembre de 1906 cuándo realizó una demostración ante una gran cantidad de espectadores, entre ellos el rey Alfonso XIII dirigiendo desde una distancia de 2 km una pequeña lancha ocupada por ocho personas. Construyó entre otros inventos una máquina llamada "El ajedrecista" que jugaba ajedrez contra un oponente humano y ganaba en 63 movimientos. Al Telekino se le reconoce como uno de los grandes hitos de la Ingeniería a nivel mundial y al Ajedrecista como uno de los precursores de la cibernética y computación. El Ingeniero Torres fue un científico brillante y un genio creativo.